El número de alumnos con necesidad específica de apoyo educativos ha experimentado en Baleares un crecimiento del 63,1 % en cuestión de seis años, pasando de los 25.090 diagnosticados en el curso 2017-2018 a los 40.923 del periodo escolar 2023-2024, según datos recogidos por un reciente informe del sindicato CCOO. Y ese último curso hubo más de 161.000 matriculados. El aumento es del 75,24 % en el conjunto de España, alcanzando 1.088.413 de estudiantes, pero exceptuando cinco comunidades, el resto no se acercan ni de lejos al porcentaje balear.
Se considera alumnado con necesidades específicas de apoyo cualquier estudiante que requiere una atención educativa distinta a la ordinaria para desarrollar su máximo potencial, debido a causas como discapacidad, trastornos del aprendizaje (TEA, TDAH), altas capacidades, dificultades graves de lenguaje, o incorporación tardía al sistema educativo, necesitando recursos y apoyos personalizados para garantizar su inclusión y equidad.
Principales motivos
Detrás del incremento registrado entre este tipo de estudiantes hay un mayor número de diagnósticos, pero también los efectos negativos de la pandemia y el uso intensivo de pantallas digitales. Un hecho que además se produce desde edades muy tempranas. Los menores de Baleares, de hecho, son los que más pronto en España tienen un primer contacto con una pantalla digital, como una tablet o un móvil. Antes de los tres años ya han accedido a este tipo de dispositivos, según una encuesta realizada por la empresa multinacional de ciberseguridad Kaspersky Lab.
El informe de CCOO documenta aumentos entre el alumnado con necesidades educativas especiales, que ha crecido un 57,29 %, pasando de haber 3.690 casos diagnosticados a 5.804 en cuestión de seis años. Este colectivo está formado por menores que tienen desde trastornos graves de conducta o del espectro autista, hasta discapacidad física, visual, auditiva o mental. Entre los estudiantes con necesidades específicas de aprendizaje el aumento experimentado va de 6.925 a 7.810, lo cual representa un crecimiento del 12,78 %. Asimismo, el número de jóvenes con altas capacidades pasó de 1.132 a 3.128, un 76,33 % más.
Más pobreza
Otro dato muy relevante es que el alumnado con situaciones de vulnerabilidad social en su hogar ha pasado en seis años de 6.450 a 9.946, un 54,20 %. Todos estos datos evidencian que las aulas son ahora mucho más diversas y complejas, lo cual dificulta la enseñanza por parte de unos docentes que se ven desbordados ante tal cantidad de necesidades que deben responder sin suficientes recursos. Un hecho que desincentiva la vocación por el oficio a pesar de tener buenas condiciones laborales.
«Es una situación muy alarmante que las administraciones no estén poniendo los recursos para dar los apoyos necesarios y atender a todo este alumnado, que mayoritariamente va a la pública», comenta el secretario general de CCOO Ensenyament, Mario Devis. «Sólo con inversión y compromiso político sería posible cumplir con la ley vigente y garantizar el derecho a la educación de todo el alumnado, algo que ahora mismo no se está cumpliendo», comenta el sindicalista.
Cada vez mas tontitos y cada vez bajamos mas el nivel, a donde vamos a llegar