El Servei de Salut cerró el último ejercicio con una facturación de 76,5 millones de euros del cobro a terceros por ser atendidos en la sanidad pública. Esto supone un incremento aproximado del 7% respecto a la del año 2024 que se sitúa en 71,5 millones.
Este incremento puede producirse por tres vías distintas: un mayor número de pacientes atendidos, una subida de precios o una mejora en la gestión de facturación. En este caso, Yago Gómez, director de gestión y presupuestos del Servei de Salut, descarta la subida de tarifas y sitúa el aumento en una combinación de más actividad facturable y una mayor eficacia en los procesos administrativos. Según explica, aproximadamente entre un 2% y un 3% de ese incremento podría atribuirse a un mayor número de pacientes susceptibles de facturación.
Destinatarios de la facturación
Cabe recordar que esta facturación no repercute en los ciudadanos que contribuyen a la seguridad social y que tienen la tarjeta sanitaria. Y tampoco cae en manos de turistas que disponen de la Tarjeta Sanitaria Europea, a no ser que opten por pagar el servicio recibido. A estos el cobro se tramita a través de las administraciones. Mientras que aquellos turistas que no disponen de esta tarjeta (extraeuropeos), al momento de la facturación proceden al cobro por el servicio.
Por lo tanto, la facturación se reparte por un lado entre convenios internacionales, principalmente vinculados a la Tarjeta Sanitaria Europea, que en la actividad de 2025 registra un total de 41,8 millones de euros que vuelven a las arcas públicas de Balears, y 7,4 millones del cobro a particulares, es decir, aquellos que no han presentado tarjeta sanitaria, bien porque no la tenían o bien porque aún teniéndola prefieren pagar directamente. En esta facturación entran los traslados en ambulancias o helicópteros, así como la cobertura en los centros de salud y hospitales de las Islas.
Por otro lado, se facturan las atenciones sanitarias por accidente de tráfico, que en 2025 por ahora han generado unos 12,2 millones de euros. También se registran los servicios por accidentes laborales o deportivos, gestionados a través de mutuas, que se sitúan en 6,2 millones de euros. Un dato similar a la factura de seguros privados, que suma casi 7 millones de euros.
Con todo, Gómez explica que «para la facturación es crítico que se recoja correctamente la información del paciente». Cuando la información es incompleta o incorrecta, la atención prestada «es difícilmente facturable». Aun así, subraya que, aunque la facturación no siempre se cobra.