Cuba fue uno de los países participantes en la XXIX Conferencia Iberoamericana y Empresarios de Turismo (CIMET) celebrada este martes en Madrid como uno de los eventos previos a la Feria Internacional de Turismo (Fitur). La voz del país caribeño fue, probablemente, la más vehemente en su condena a los últimas agresiones al Derecho Internacional protagonizadas por el Gobierno Trump, en un alegato que incluyó palabras de reconocimiento para los empresarios que resisten a las presiones de EEUU por torpedear la industria turística del país como parte de su estrategia de asfixia económica, entre ellos los hoteleros mallorquines que operan allí desde hace décadas.
El viceministro cubano de Turismo, Juan Carlos García Granda, quiso referirse a esos empresarios como «personas libres y valientes que demuestran que todos los seres humanos podemos tener diferentes formas de pensar, pero los valores humanos existen en todo tipo de sociedades». En ese sentido, tuvo un recuerdo para el fallecido fundador de Meliá, Gabriel Escarrer Julià, y puso en valor «los principios que le caracterizaban y que todos sabemos», a diferencia de «otras empresas que se doblegan ante la primera presión del país más poderoso del mundo».
Cabe recordar que su hijo y CEO de Meliá, Gabriel Escarrer Jaume, fue declarado persona non grata en EEUU durante el primer mandato de Donald Trump, en medio del proceso jurídico desatado con la reactivación de la Ley Helms-Burton, que buscaba resarcir a los descendientes de los cubanos exiliados a EEUU con la Revolución. Otra estrategia de presión sobre el sector turístico incluye la inclusión de Cuba en el listado de países que promocionan el terrorismo, promoviendo serias restricciones y condiciones a los viajeros que hayan estado en ese país y quieran visitar EEUU.
García Granda reivindicó la necesidad de contar con un ambiente de paz y concordia para que la industria turística pueda desarrollarse con normalidad. «Desafiamos el persistente y recrudecido bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por el Gobierno de EEUU, una política que se ha intensificado, que nos provoca afectaciones sin precedentes y que incluye la ofensiva contra el sector turístico», señaló el viceministro para subrayar que «estas acciones sin ningún sustento legal ni ético inciden negativamente en la libre circulación del turismo entre los diferentes Estados».
Con todo, subrayó que a pesar de estos obstáculos, «seguimos apostando por el impulso al turismo como uno de los principales ejes del desarrollo nacional». Toda esa presión, junto con las amanazas veladas de los últimos tiempos que han acompañado la invasión de Venezuela, están afectando al turismo. «Estamos trabajando muy duro para que esas amenazas y esa incertidumbre que se crea en el entorno no tengan efecto. Nos hace tener que trabajar siete veces más», ya que «la gente se pone nerviosa y hace cancelaciones». Y el tratamiento de las noticias sobre Cuba en los medios suele ser negativo.
Miris on miris, tot són guirisEso que dicen, en roman paladino es, ¡¡¡VIVA EL CAPITALISMO, CARAJO!!!!