Baleares acumuló hasta el mes de noviembre 202 muertes más que nacimientos, lo que a falta de conocer los datos de diciembre, empuja a la Comunidad a cerrar el ejercicio con un saldo vegetativo negativo, a diferencia de 2023 y 2024, que fueron positivos.
Según datos provisionales del INE, de enero a noviembre las muertes crecieron un 1 %, hasta las 8.281, mientras que los nacimientos bajaron un 2,75 % hasta situarse en 8.079.
De los 8.079 nacidos, 4.118 eran niños y 3.961, niñas. El mes en el que se produjeron más nacimientos fue septiembre (839). Un total de 106 partos fueron de madres de 19 años o menos, dos de ellos de madres por debajo de los 15 años. En cambio, 91 son de madres mayores de 45, seis de ellas por encima de los 50.
El examen por grupos de edad confirma el retraso de la maternidad en la Comunidad. El grupo más numeroso sigue siendo el de 30 a 35 años, pero, dentro de la caída generalizada de nacimientos, han aumentado los de madres a partir de 40 años respecto a hace una década.
En cuanto a las muertes, bajaron en Mallorca (-0,74 %, con 6.606) mientras que aumentaron en Menorca (+5,3 %, hasta 714) y Pitiüses (+11,1 %, hasta 961). De enero a noviembre fallecieron en Baleares 4.312 hombres y 3.960 mujeres; del total, 47 eran menores de edad (27 de ellos, por debajo de los cuatro años). La cifra de muertes fue más alta en los dos primeros meses del año, bajó en los meses centrales y repuntaba de nuevo al acabar noviembre.
Es una buena noticia, a la espera de la típica y predecible próxima noticia: la inmigración aumenta la población de baleares, ya somos 1.500.000 !!!