Aprovechar las nuevas tecnologías para tomar mejores decisiones. Así resumió el Govern el concepto detrás de proyectos en ciernes dirigidos a gestionar los flujos de visitas, reducir la saturación y mejorar la experiencia de turistas y residentes. El más avanzado es el de una ‘app’ que a partir de la próxima temporada permitirá a los usuarios monitorizar el estado de cientos de playas de las Islas, consultando el grado de ocupación, la calidad y la temperatura del agua o el color de la bandera para los bañistas.
La presidenta balear, Marga Prohens, precisó ayer en Fitur que esta herramienta estará lista en el segundo trimestre del año, de manera que el arranque de la temporada alta contaría con esta nueva herramienta concebida, entre otras cosas, para reducir la masificación. El Govern ya llevó a cabo un proyecto piloto para instalar sensores en cinco playas de las Islas y monitorizar los flujos de visitas. Ahora llevará ese mismo concepto a «cientos de playas» del Archipiélago para que «turistas y residentes puedan tomar decisiones en función de toda esa información».
La presidenta precisó que a día de hoy ya hay 150 playas sensorizadas y en las próximas semanas saldrá a licitación un proyecto dotado con un presupuesto de dos millones de euros (que llegarán a cuatro millones de aquí a final de legislatura) para ampliar esta red de sensores en prácticamente todo el litoral balear. Asimismo, también está prevista para las próximas semanas la presentación de una plataforma web que ofrecerá a todos los ciudadanos una gran diversidad de datos turísticos.
Por otro lado, Prohens destacó el proyecto de reposicionamiento de la Escuela de Hostelería de la Universitat de les Illes Balears (UIB), que celebra su 30 aniversario, un cambio de rumbo que comprenderá una nueva marca.
LadyPorqué no preguntan a los médicos del Mateo Orfila cuantos pacientes con problemas digestivos hay en la isla ,sobretodo en la parte de Mahon donde tienen el agua con nitratos . Explican todo esto en la feria ?