«La falta de viviendas en Baleares es tan grave que casi no quedan okupadas en venta», expone José Gómez, propietario de la consultora inmobiliaria-hipotecaria Viviendas José Gómez. Estas declaraciones coinciden con los datos publicados este jueves por el portal inmobiliario Idealista.
En concreto, los pisos okupados en venta en las Islas descendieron un 6,8 % durante el cuarto trimestre de 2025, respecto al periodo comprendido entre julio y septiembre. Idealista precisa que entre octubre y diciembre del pasado ejercicio había 442 viviendas en el mercado con okupas en su interior.
Esta situación contrasta con la del conjunto de España, donde el número de casas okupadas que se venden ha crecido un 4,6 %. Idealista precisa que durante el cuarto trimestre de 2025 se anunciaron en su plataforma 24.058 viviendas okupadas; el 40 % de ellas están en Cataluña. Otro dato relevante es que en la ciudad de Tarragona el 8,5 % de las viviendas en venta están okupadas, seguido por el 8,1 % de Girona y el 7,8 % de Huesca; en Baleares representan el 1,5 % del total . Por su parte, Soria es la única capital donde no existen viviendas okupadas a la venta.
El propietario de la consultora inmobiliaria-hipotecaria Viviendas José Gómez, que lleva 20 años en el sector y 6 años especializado en la venta de viviendas okupadas, argumenta que la emergencia habitacional del Archipiélago balear es de tal calado que los interesados ya optan a comprar cualquier tipo de inmuebles, aunque sepan que van a tardar un tiempo en poder utilizarlas. Esto ha motivado que los precios se haya duplicado porque queda muy poca oferta en el mercado y hay mucha demanda. Gómez precisa que los pisos con okupas han pasado de venderse en el año 2023 por unos 25.000-100.000 euros, en función de la zona, al doble; es decir, actualmente son necesarios entre 50.000 y 200.00 euros.
«Enorme fracaso como sociedad»
Por su parte, Francisco Iñareta, portavoz de idealista, declara que «los datos ponen de manifiesto que el problema de las viviendas okupadas que salen al mercado, lejos de ser un efecto puntual, se está estableciendo como parte del paisaje inmobiliario y casi en un producto de inversión más». A su modo de ver, «es desolador ver como son cada vez más los propietarios los que se deciden por vender a pérdidas sus viviendas por la falta de seguridad jurídica y por no verse respaldados por la justicia».
Iñareta resalta que «supone un enorme fracaso como sociedad la sola aparición de una vivienda okupada a la venta porque su propietario renuncia a pelear por sus derechos». Por último, señala que «el hecho de que cada día que pasa sean más no debería llevarnos a asumirlas como parte de la realidad del mercado, sino provocar una profunda reflexión y un cambio urgente de políticas para revertir este problema».
La gran mayoría de viviendas okupadas a la venta no son de particulares, sino de fondos de inversión o bancos...no tergiversemos las cosas.