El parador de Ibiza, el primero de la compañía pública en Baleares, abrirá al público el próximo 10 de marzo después de la inauguración oficial el 23 de febrero, ha dicho en Fitur la presidenta de Paradores, Raquel Sánchez.
El hotel dará empleo a 60 personas de forma directa y permitirá crear otros 160 empleos indirectos y ha supuesto una inversión de 47 millones de euros, sumando los fondos de Turespaña (por ser un edificio Bien de Interés Cultural, BIC), de Paradores y las actuaciones financiadas con Fondos del Plan de Recuperación. La apertura culmina un largo y complejo proceso de rehabilitación iniciado en 2008, que se vio interrumpido en 2012 por el hallazgo de importantes restos arqueológicos en Dalt Vila que obligaron a replantear el proyecto inicial. Las obras se retomaron en 2019 y han sido ejecutadas por Turespaña, con el objetivo de compatibilizar la conservación del patrimonio histórico con un uso turístico sostenible y de calidad.
El establecimiento se ubica en uno de los enclaves más emblemáticos de la isla: el Castillo y la Almudaina de Dalt Vila, una fortaleza del siglo XVI situada en el casco histórico de la ciudad, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Con su puesta en marcha, y tras la reciente inauguración del de Molina de Aragón (Guadalajara), la red de Paradores alcanza los 99 establecimientos, con presencia en todas las comunidades. Distribuido en cinco edificios, el hotel de Ibiza contará con 66 habitaciones, y dispondrá de zona 'wellness', piscina exterior, solárium, cafetería, restaurante, salones y terrazas.
La apertura del Parador supone una oportunidad para la revitalización del casco histórico de Ibiza, especialmente en Dalt Vila, un espacio de gran valor patrimonial que en los últimos años había perdido parte de su actividad. La presidenta de la hotelera pública ha destacado que este proyecto devuelve el castillo a la ciudad, ya que hasta ahora permanecía cerrado al público y muchos ibicencos no habían tenido la oportunidad hasta ahora de conocerlo por dentro. La venta de habitaciones comenzará el próximo lunes 26 de enero a través de la web de Paradores.
Dalt Vila es peligroso. Hay calles llenos de okupas y de delincuentes. Hay robos constantemente. Los cacos harán su agosto con los turistas que se hospeden en ese nuevo parador.