La Conselleria d’Educación prevé aumentar las plazas para cursar el Màster Universitari en Formació del Professorat de la Universitat de les Illes Balears (UIB), que actualmente cuenta con un total de 322. Lo hará en las especialidades con mayor demanda en Mallorca, pero también quiere poner más facilidades ofertando nuevas especialidades en Menorca y Eivissa mediante docencia online, especialmente en las que faltan más profesores. Orientació Educativa, Català, Informàtica, Matemàtiques y Formació Professional son las especialidades que más cuesta encontrar para cubrir puestos en los institutos de toda Balears. Motivo por el cual desde la Conselleria quieren potenciar estos estudios.
En los dos últimos cursos académicos, todas las especialidades del máster han logrado alcanzar una ocupación completa de plazas. Sin embargo, esta oferta se queda corta porque la demanda para ser profesor en Secundaria en las Islas es bastante mayor que la oferta, y esta situación obliga a que muchos aspirantes se vean obligados a ir a universidades privadas, que desde hace años están haciendo un gran negocio por la falta de plazas públicas. En la Península, el máster de la UIB se oferta en universidades privadas a precios desorbitados. Mientras en la UIB no supera los 1.000 euros, en otros centros privados piden 4.000 o 6.000 euros. Además, son mucho más flexibles porque permiten hacer la parte teórica de forma online.
Esta situación no ayuda a potenciar la formación de nuevos profesores en Balears, donde cada vez cuesta más cubrir plantillas. De hecho, la lista de interinos cada vez es más corta y en ciertas especialidades ni siquiera hay candidatos, lo cual obliga a recurrir a interinos a los que no se les exige la titulación de catalán o el máster de profesorado.
A pesar de la completa cobertura de los dos últimos cursos, desde la UIB explican que solo hay listas de espera en dos especialidades concretas: Orientación Educativa y Tecnología de Servicios. «La mayor demanda asociada a esta especialidad tiene un carácter estructural y transversal en el sistema de formación del profesorado en Balears, y no es atribuible a una situación puntual o específica de las sedes. Se trata de una especialidad que es un cajón de sastre de diversas titulaciones», según las fuentes.
Punto de inflexión
Tras varios cursos con cifras estables de solicitudes, en torno a las 450-500 y una oferta limitada a 250 plazas, el curso 2020-21 supuso un punto de inflexión, con un aumento excepcional hasta las 1.230 solicitudes. Aunque desde entonces la demanda ha descendido, sigue superando ampliamente las plazas disponibles. Pese al incremento progresivo de la oferta, que alcanzará las 322 plazas en 2025-26, el máster mantiene una elevada presión de acceso y un notable interés por parte del alumnado.
Desde la UIB consideran que la falta de profesorado en Secundaria no puede atribuirse de forma directa ni exclusiva a la oferta de su máster. «Se trata de un fenómeno complejo, estructural y multifactorial, en el que confluyen diversos factores interrelacionados que van más allá del ámbito estrictamente universitario, como puedan ser las dificultades de acceso a la vivienda en Menorca y Eivissa, el incremento de la complejidad educativa de la etapa de Secundaria o los cambios sociales y económicos a los que estamos sometidos actualmente», precisan desde la universidad pública.
En este momento, el máster de profesorado de la UIB está oficialmente verificado y acreditado en modalidad presencial. Desde el organismo académico destacan que la UIB es una universidad presencial y que no se ha planteado impartir este máster profesionalizador en la modalidad online, ya que la presencialidad «es uno de los valores añadidos de esta formación». De todos modos, las mismas fuentes reivindican que en los últimos años se ha ido aumentando progresivamente el número de plazas en función de las necesidades detectadas y que se continuará en esta línea.
A buenas horas horas mangas verdes, yo después de 3 años pidiendo plaza en la UIB para hacer este máster, acabé pagando 8000€ en una privada. Vergüenza debería daros, quizás alguien se lleva comisión por poner pocas plazas y que la gente deba arruinarse para hacer un máster.