Los pacientes con un tipo concreto de cáncer de pulmón no relacionado con el tabaco pueden beneficiarse de una pastilla que frena la metástasis y alarga la esperanza de vida. El tratamiento está dirigido a quienes desarrollan el tumor debido a la aparición de una alteración genética específica en el gen EGFR que se detecta mediante una biopsia.
Además, el perfil más frecuente son «mujeres jóvenes no fumadoras de entre 40 y 50 años», según explica el coordinador de Oncología del Hospital Son Espases el doctor Aitor Azkarate, donde se receta esta pastilla que ha revolucionado la medicina.
El proceso desde que se analiza la muestra hasta que los patólogos encuentran esa mutación suele tardar entre 10 y 15 días. «Hasta ahora ningún tratamiento había conseguido demostrar lo que ha demostrado este, que es una supervivencia larga de hasta más de tres años», afirma Azkarate, también experto en cáncer de pulmón.
Pese a que lleva años recetándose, antes de la llegada de este medicamento, cuando los pacientes llegaban a consulta y se les detectaba un cáncer de pulmón metastásico no superaban el año de vida. Sin embargo, ahora desde que se empieza a tomar «se consigue controlar la enfermedad y, en muchos casos, reducir el tamaño del tumor», incluso puede dejar de crecer, según señala.
Medicación crónica
Los resultados son «positivos» y pese a que evita hablar de curación, reconoce que existen casos de respuesta completa en uno de cada cien pacientes. Si bien es una medicación crónica, una de las principales ventajas es su forma de administración. «Se toma en pastillas y no por vena, lo que supone un gran cambio», informa Azkarate. Esto evita ingresos hospitalarios y permite seguir el tratamiento desde casa y mejora la calidad de vida.
En comparación con la quimioterapia, más agresiva, no manifiesta una «bajada de plaquetas, ni anemia y el cansancio no suele ser el principal efecto secundario», indica el doctor y agrega que tampoco provoca la caída del vello por lo que «tienen muchos beneficios». En cuanto a los efectos secundarios señala que lo más habituales son alteraciones gastrointestinales y problemas en la piel.
Asimismo, recuerda que ya no podemos hablar de un solo tipo de cáncer de pulmón y aunque alrededor del 80% están relacionados con el tabaco, el otro 20% tiene más probabilidades de manifestar esta mutación. Por lo que «estos son más susceptibles de ser tratados con terapias dirigidas», indica.
Azkarate destaca que ya se están desarrollando nuevas moléculas para mejorar los resultado de esta pastilla. También se analiza su combinación con la quimioterapia u otros fármacos que según afirma «estarán disponibles en Balears dentro de poco». Todo con el objetivo de precisar aún más los logros.
Hem de desturistificar i invertir en i+d