«La subida del salario mínimo nos costará 700 euros más al año por trabajador». Este es el cálculo que ha realizado la presidenta de la Asociación de trabajadores Autónomos ATA-Baleares, Magdalena Comas, tras conocer la aprobación del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) por parte del Consejo de Ministros.
«La subida del SMI puede beneficiar a quienes lo perciben, pero sin medidas que compensen su impacto en autónomos y pequeñas empresas, el efecto sobre el tejido productivo será considerable y, en muchos casos, difícil de asumir», advierte. Preguntada por sI habrá despidos, Comas responde que todo suma y es un gasto más al que tendrán que hacer frente los autónomos. Lo que tiene claro es que «no favorece la contratación y quien estaba valorando incorporar a alguien probablemente lo retrase o lo descarte».
El SMI subirá un 3,1 % y alcanzará los 1.221 euros brutos mensuales en 14 pagas. «Aunque para el trabajador supone 37 euros más al mes, para quienes contratamos el impacto es mucho mayor: al sumar cotizaciones y otros costes asociados, el incremento real se sitúa entre 55 y 60 euros mensuales por empleado, lo que supone alrededor de 700 euros adicionales al año por trabajador», argumenta la presidenta de ATA-Baleares.
«En Baleares, donde somos 100.986 autónomos, esta medida tiene un efecto especialmente relevante. La mayoría de nosotros trabajamos con estructuras pequeñas, en sectores intensivos en mano de obra como la hostelería, el comercio, la agricultura, la limpieza o los servicios personales. Son actividades con márgenes muy ajustados, donde muchos empleados ya se sitúan cerca del salario mínimo y donde cualquier incremento obligatorio resulta difícil de absorber», expone.
Impacto real para los autónomos
Comas insiste en que «para los autónomos de Baleares esta subida tendrá consecuencias directas. Quienes cuentan con uno o dos empleados verán cómo sus costes laborales aumentan de inmediato, sin que necesariamente puedan trasladar ese incremento a los precios finales. En sectores sensibles al precio, esa posibilidad es prácticamente inexistente».
Además, precisa que el SMI no solo afecta al salario. En este sentido, detalla que «arrastra cotizaciones, seguros, indemnizaciones y otros conceptos que incrementan aún más el coste total». Por ello, resalta que en Baleares, «con una economía maraca por la estacionalidad, donde muchos negocios dependen de unos pocos meses fuertes para sostener todo el año, este tipo de incrementos reduce la capacidad de resistencia y de planificación». Por ello, reitera que no favorece la contratación.
Comas considera que «es necesario matizar el mensaje del Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, cuando vincula esta subida del SMI a los supuestos beneficios empresariales». A su modo de ver, «esa afirmación no refleja la realidad de los autónomos y pequeños negocios de las Islas, que no cuentan con grandes márgenes ni con la capacidad financiera que se les atribuye. La presión fiscal aumenta, los costes se disparan y la competencia es cada vez más exigente».
La presidenta de ATA- Baleares apunta que «si el Gobierno central quiere actuar con coherencia, debería acompañar esta medida con decisiones que repartan el esfuerzo de forma equilibrada». En este sentido, reclama «actualizar los salarios del sector público en la misma proporción, deflactar el IRPF para evitar pérdidas de poder adquisitivo o garantizar que la subida del SMI se aplique también a los contratos públicos».
DanielEstaría bien que no hubiesen autónomos.. Ahí me rio yo... HABLÁIS y comentáis sin saber