Los sindicatos educativos reclaman a la Conselleria d’Educació que establezca líneas de ayudas para los centros con alumnado más vulnerable con el objetivo de que se garantice que puedan hacer salidas escolares a pesar del alza de precios para alquilar un autocar. La alta demanda turística, sumado a un temporada que cada año se alarga más en Mallorca, compromete desde hace tiempo la disponibilidad de este servicio, que ahora encima se ha encarecido hasta el punto de que muchos colegios e institutos se ven obligados a cancelar excursiones.
«Son problemas estructurales de esta comunidad autónoma que, en determinados centros, supone un grave problema», considera el presidente de ANPE, Víctor Villator. El sindicato considera que la Conselleria d’Educació debería crear una línea de ayudas para los centros con alumnado más vulnerable, que es el que sale más perjudicado por esta situación, cuando además es el que más necesita recibir estos estímulos de los que carecen en casa. Otra opción que plantear sería subvencionar el coste directamente a las familias.
Desde UOB Ensenyament, consideran que esta situación supone «un caso más de marginación del colectivo docente y de la población residente porque al final condenan al alumnado a ser tratados como extranjeros». Por este motivo, están en la misma línea expuesta: que la Conselleria garantice medios para que evitar la cancelación de salidas escolares. «Preparar salidas es tarea docente que depende de la voluntad de los docentes. Si se ponen palos en las ruedas provoca que no se planteen salidas y quien sale perdiendo son los alumnos», lamentan.
Las salidas y actividades extraescolares son un aspecto básico de la educación de los estudiantes. «Son la oportunidad de conocer el mundo que les rodea y de experimentar y reconocer lo que han visto en las aulas durante el curso», recuerdan desde UOB.
«Quisimos ir al parque arqueológico del Puig de Sa Morisca, en Calvià, y nos pedían 459 euros por 18 estudiantes. Es una barbaridad y ni contestamos. Otra empresa nos lo dejaba por 434 euros, pero al final encontramos otra alternativa porque esas eran inviables», explicaba a este diario Mateu Reus, profesor de Secundaria en el IES Sant Marçal de Marratxí.