Cinco parroquianos de un bar de Marratxí han sido juzgados por acosar durante meses a un vecino del establecimiento con expresiones homófobas como «todo esto es culpa de los maricones»; «la culpa es del maricón de arriba». La Fiscalía reclama para cada uno de ellos dos años de prisión por un delito de trato degradante y añade una petición de un año y medio más de cárcel para uno de ellos por amenazas. Los dos delitos suman un agravante por discriminación vinculado a la orientación sexual. Según la acusación pública, los acusados se reunían de forma habitual en un bar que tenía problemas con los vecinos y denuncias en torno a la terraza que achacaban al denunciante. Este declaró en el juicio que vivió una situación de menosprecio durante años: «Era un goteo, se sentía que les molestaba. Los comentarios eran continuos». Denuncia que el acoso ha continuado: «Me han rayado el coche y pinchado las ruedas».
Según su relato, desde su propio domicilio, en el primer piso, oía alusiones hacia él desde la terraza del bar: «Yo escuchaba, ‘maricón’, ‘hijo de puta’». El suceso que hizo detonar la situación y que llevó a una orden de alejamiento de los cinco acusados ocurrió el 30 de octubre de 2022. El denunciante señala que bajó al bar porque le avisaron de que había una discusión en torno a él. «Bajé y le dije al dueño: ‘Estoy hasta los cojones, esto hay que pararlo’». En ese momento, según su relato, le dio un ataque de ansiedad y llamó al 112. Sostiene que uno de los acusados le dijo: «Graba lo que te salga de la polla pero no te vayas, maricón. Te voy a pisar la cabeza para saber si vosotros tenéis sesos». La versión de denunciante fue corroborada por un vecino y por la cocinera del restaurante: «Sí hacían esos comentarios. Cuando entraban al bar eran personas normales, pero el alcohol hace cosas muy malas».
Los cinco acusados niegan cualquier insulto o expresión homófoba y se escudan en el conflicto entre el vecino y el establecimiento. El supuesto autor de las amenazas dio otra versión del incidente: «Yo estaba celebrando mi cumpleaños, este hombre bajó y tenía avasallado al dueño. Le dije que se fuera. A lo mejor mis formas no fueron las más correctas», dijo en el juicio. El resto de acusado también niegan haber insultado al menos de forma directa al denunciante y reducen cualquier alusión homófoba a una conversación entre amigos. Incluso dos de ellos niegan formar parte del grupo de parroquianos. El acusado, en su declaración fue preciso sobre quié hizo las amenazas, pero no concretó hechos sobre otros de los encausados. El juicio quedó ayer visto para sentencia en un juzgado de lo Penal de Palma.