Manuel M. y Encarnación L. viven en una planta baja de Porto Cristo con macetas en la entrada. Desde el pasado mes de octubre el hombre, de 69 años, miraba a ambos lados de la calle cuando salía del domicilio. A veces se desplazaba a pie hasta las esquinas para comprobar si le estaban vigilando. La mujer, de 64, se quedaba en casa con el delantal puesto donde guardaba la cocaína.
El hombre se subía a uno de sus dos coches, un Audi A4 o un Volkswagen Polo, y conducía muy despacio, lo que dificultaba el seguimiento de los agentes. Circulaba por la carretera Ma-4024, que va de Porto Cristo a Son Carrió, y entraba en un camino secundario dando marcha atrás. No apagaba el vehículo. Tardaba apenas unos segundos en realizar la maniobra.
Los policías que lo seguían observaban cómo cogía un bulto de uno de los huecos de las piedras de la pared del camino y lo transportaba hasta su domicilio sin hacer ninguna parada antes. Manuel abría la puerta de su casa y empezaban las ventas de cocaína. Las maniobras disuasorias de Manuel al volante eran habituales. En numerosas ocasiones los policías que lo investigaban tuvieron que desechar los seguimientos.
Los investigadores consiguieron averiguar el modus operandi que desarrolla el matrimonio para vender droga. Manuel establece un lugar seguro para guardar la sustancia al que se desplaza para cogerla y después se dirige a abastecer el punto de venta, su planta baja con macetas en la entrada.
La Policía Nacional solicitó autorización judicial para colocar un dispositivo GPS en los dos vehículos utilizados por el hombre. De esta forma los agentes descubren que guardaba la sustancia en otra pared de roca situada justo en la entrada de una finca. Allí esconde dinero, droga y utensilios para manipularla.
Por las tardes se desplazaba a guardar la sustancia y por la mañana la recogía para abastecer el punto de venta donde realizaba las transacciones. Manuel y Encarnación fueron detenidos el pasado 18 de febrero en su domicilio. En el registro los policías encontraron 7.885 euros que estaban repartidos en diferentes carteras guardadas en bolsillos de ropa que el matrimonio tenía en un armario con candado. Los agentes también intervinieron una hucha metálica con 1.162 euros en monedas.
Uno de los compradores de cocaína que fue interceptado por la policía explicó que conoce a Manuel desde hace unos cinco meses y que acude a su casa «porque abre pronto y vende temprano». Entraba en el domicilio sin llamar, porque el propietario de la planta baja no usa el teléfono y «siempre tiene droga». Cuando el cliente llegaba, Manuel tenía la puerta abierta, le daba medio gramo que tenía preparado y le cobraba 30 euros. Otro de los compradores sorprendidos por los investigadores relató que Encarnación llevaba la droga, normalmente, en el delantal.
La ruta de la ‘pedra en sec’ es un recorrido de 183 kilómetros que cruza la Serra de Tramuntana, desde el Port d’Andratx hasta Pollença. Manuel no hacía tantos kilómetros a diario en su particular ruta, pero encontró en las paredes de piedra seca un escondite, casi perfecto, en el que guardar la droga que después vendía con su mujer en su planta baja.
En Santa Eugenia (Ollerias ) una mansion ilegal , se metieron Okupas , toda la zona olia a hierba y ni la Policia Local con el Alcalde hicieron nada para parar el negocio y como no hay Guardia Civil en el pueblo , creo que tiene que venir de Santa Maria nadie hacia nada , hasta los perros iban colocados