El grupo Damm ha comunicado este martes a sus trabajadores el cierre de Agama. Durante la reunión con los responsables de los trabajadores, la empresa les ha ofrecido recolocarlos en otros puntos de la empresa tales como distribución de los productos de la compañía, un punto que los representantes de la empresa han confirmado y que ahora entran en un «periodo de negociación», ha señalado Jesús Ávila a la vez que lamentaba el desenlace de la única marca de leche de Balears.
El pasado mes de septiembre, el Grupo Damm ya avisó a las tres explotaciones ganaderas que a principios de este año dejaría de comprarles la leche, lo que auguraba el futuro cierre de Agama. Hoy, tras la reunión, se ha confirmado dicho cierre aunque desde la empresa todavía no han confirmado la fecha exacta. Ávila estima que la fábrica embotelladora estará en funcionamiento hasta finales de marzo.
La decisión de Damm de cerrar Agama llega después de meses de negociaciones entre la empresa, la Conselleria d'Agricultura i Pesca y las tres explotaciones ganaderas afectadas. Damm habría ofrecido la posibilidad de la compra de la marca Agama así como todas sus instalaciones por un «precio razonable», según aseguran varias fuentes. Una opción que han descartado los ganaderos. Así pues, la opción de que Agama continúe fuera del grupo Damm con inversión privada y pública no se completa «por ser un proyecto totalmente inviable», comentó ayer Miquel Vanrell, de la explotación de Son Carbó y el mayor productor de leche de Mallorca. «Si una empresa como Damm no ha sabido sacar adelante Agama, como lo podemos hacer dos ganaderos como el de Son Bernat y yo», señalaba el ganadero.
Según ha podido saber este periódico desde hace seis meses se están llevando a cabo negociaciones entre la compañía, el Govern y un grupo inversor privado, además de los ganaderos afectados para la creación de una cooperativa público-privada que se encargara de la producción de Agama, y así poder mantener la marca. La propuesta era que un inversor privado (del cual no ha trascendido el nombre) se quedara el 50 % de la empresa, el Govern asumiría un 25 %, mientras que los ganaderos y trabajadores deberían asumir el 25 % restante. «Con lo que se pedía era imposible para nosotros», añade Miquel Vanrell al explicar la situación.
Así también lo confirma el representante de los trabajadores, Jesus Ávila, que asegura que «no se ha llevado a cabo por la falta de acuerdos, cuando en este sentido Damm sí que estaba interesada en que continuara la firma. Los ganaderos han considerado que no era viable y han buscado otras alternativas», lamenta.
Por su parte, desde la Conselleria d'Agricultura i Pesca han confirmado que se abordó esta propuesta con «la máxima diligencia y compromiso» ya que consideraron que esta era una «oportunidad estratégica» para preservar una actividad clave para el sector primario de la Isla. «Se hizo una valoración exhaustiva de los activos y se inició un proceso de negociación con voluntad constructiva, liderando el diálogo con todas las partes implicadas», explican fuentes de Agricultura.
Tras la decisión de las tres vaquerías implicadas -en especial Son Carbó y ses Veles- de no adherirse a la propuesta de cooperativa público-privada, y explorar otras alternativas por su cuenta, tal y como ha confirmado Miquel Vanrell, el Govern descarta también el proyecto ya que los ganaderos son la parte esencial del proyecto.
«El Govern respeta la decisión de los ganaderos y, como no podía ser de otra manera, continuará al lado del sector lechero, apoyándolo en nuevas iniciativas y trabajando para reforzar la rentabilidad y sostenibilidad de las explotaciones», añaden.
Todos los listos que criticáis sóis los que luego comprais la leche más barata de marca blanca en el Mercadona. Hacedlo vosotros si es tan fácil.