Las estaciones de servicio de Baleares desaconsejan encarecidamente una afluencia en tromba de los consumidores por miedo a posibles repuntes del precio de la gasolina en los próximos días. Con el cierre del Estrecho de Ormuz, uno de los grandes focos planetarios del flujo global de petróleo y gas natural, se agudiza el escenario de incertidumbre sobre las repercusiones económicas de la guerra de Irán a nivel europeo. Desde la OCU se ha advertido este martes que el encarecimiento del petróleo debería tardar unos días en llegar a los surtidores y estima unas posibles subidas contenidas de entre ocho y diez céntimos por litro. Una visión que comparten las gasolineras de las Islas.
El vicepresidente de la Federación de la Pequeña y Mediana Empresa de Mallorca (PIMEM) y presidente de la asociación de gasolineras de esta patronal, Rafael Matas, niega que se esté produciendo una psicosis a nivel balear entre los consumidores que les estén empujando a llenar depósitos y bidones como medida preventiva. Asimismo, es tajante al desaconsejar esos mismos comportamientos. «Yo no lo haría: no estamos ante una crisis de ese tipo y el mercado hará de amortiguador. No haría ninguna llamada a llenar el depósito, porque eso desestabilizaría aún más».
Sobre el alcance económico de la guerra y sus posibles repercusiones en el Archipiélago, tanto a nivel de encarecimiento del combustible como de otros productos, Matas señala que «todo depende de lo que se alargue el conflicto; si dura días o semanas no es lo mismo que si se alarga durante meses». Por lo pronto, la afectación está siendo mínima y de cara a futuro «creo que Trump ya hará lo posible para que no escalen demasiado los precios con la crisis porque él quiere petróleo barato», opina para señalar que «entre la producción del petróleo y nuestras gasolineras hay stocks» que funcionan de colchón y que permitirían cierto alivio en caso de que el mercado del crudo se siguiera tensionando.
Su homólogo en la Asociación de Estaciones de Servicio de Baleares (AESBA), Joan Mayans, hace una balance similar al señalar que la ligera subida de este martes no llega a los tres céntimos por litro. «Todo indica que puede haber subidas pero tenemos que ir día a día. De momento no se ha notado», explica para remarcar que el suministro está garantizado y que «de momento no estamos viendo a más gente llenando el depósito». En ese sentido, Mayans se alinea con Matas al desaconsejar cualquier acción de los consumidores movida por la sensación de premura. «Haría una llamada a no ser viscerales ni impulsivos».
Y yo diría: lo que tendríamos que hacer es ir a llenar el depósito a la Península y no poner ni un litro en la red de gasolineras de Baleares, porque aquí ( en las Islas) nos roban y estafan. Se ve que a la hora de comprar cosas ( lo que sea ) aquí lo pagamos todo a precio premium. Será porque tenemos cara de tontos.