La apuesta por potenciar la Formación Profesional (FP) para tratar de reducir el abandono escolar en las Islas empieza a mostrar frutos. Tras años liderando el ránquing como la comunidad con peores resultados (solo superada por las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla), Baleares ha logrado reducir estos resultados hasta situarse en sus cifras más bajas en diez años. Y el refuerzo de la FP responde a esta mejora, según el conseller de Educació, Antoni Vera, que ha presentado un nuevo plan para seguir ahondando en esta línea.
Los datos de abandono escolar prematuro en Baleares son los más bajos de la última década y se sitúan en el 15,2 %, cinco puntos menos que en 2024, según el Ministerio de Educación. «Es algo positivo, aunque sigan siendo resultados malos», ha señalado Vera, si bien ha defendido que las políticas de los dos últimos cursos (2024-2025 y 2025-2026) han permitido este descenso que aspiran seguir reduciendo. En este periodo se han incrementado en 1.078 las plazas, se han incorporado 278 nuevos docentes de FP y se han puesto en marcha 65 nuevos ciclos formativos. Así como 87 nuevos orientadores que trabajan para evitar que dejen los estudios y escojan una FP adecuada a sus intereses.
De ahí la presentación de un nuevo programa para continuar con esta tendencia. La iniciativa tendrá tres fases: la primera empezará con la detección y prevención primaria dirigida a todo el alumnado mediante herramientas como el formulario Start FP, que servirá como cribaje para detectar posibles factores de riesgo. También habrá actividades de tutoría y orientación, charlas informativas para familias y profesorado y formación específica para docentes. Se incluyen visitas a centros de FP, el registro que recogerá la información relativa a la orientación académica y profesional de cada alumno y los encuentros L’FP t’escolta.
La segunda fase, de detección y prevención secundaria, se centrará más específicamente en el alumnado de FP que presenta desmotivación o intención de abandonar sus estudios. Los centros educativos, con el apoyo del Punto de Orientación Académica y Profesional de referencia, llevarán a cabo actuaciones de seguimiento a partir de los resultados del formulario Start FP, utilizarán la herramienta Ancoratge para identificar casos no comunicados y activarán el Programa de Rastreig i Prevenció cuando sea necesario.
La tercera fase se dirige a casos en los que el abandono ya se ha producido. Incluye sesiones individualizadas de acompañamiento, valoración personalizada de cada situación y un traspaso final coordinado cuando el alumno se incorpora a un nuevo centro o recurso formativo.
Paralelamente, la Conselleria d’Educació impulsa también la actualización de los Programes de Qualificació Inicial (PQI) y de los Programes de Qualificació Inicial Específics (PQIE), dirigidos a jóvenes que han tenido dificultades para seguir itinerarios educativos ordinarios y que necesitan una propuesta más flexible, práctica y adaptada. Estos programas están destinados a jóvenes de 16 a 21 años sin el título de ESO, con posibilidad de ampliación hasta los 22, y en el caso de los PQIE, a jóvenes con discapacidad intelectual igual o superior al 33 %.
«La Administración hará esto y más, pero necesitamos la implicación de sindicatos y patronales. Se perdió una gran oportunidad en el nuevo convenio de hostelería, donde se debería de haber primado la formación para nuevas incorporaciones, que es donde tenemos mayor abandono, entre los 16 a 21 años», ha concluido el conseller.
(2)Repito, todos somos iguales ante la ley, todos somos igualmente dignos como personas humanas, pero unos son más excelentes, en sentido de alcanzar la excelencia social, que otros Lo cortes no quita lo valiente . Y eso empieza en la escuela y termina con la muerte Y es cierto, le doy la razón, la educación humana básica, la urbanidad, que se decía antes, es responsabilidad de los padres, y el conocimiento, lo es del sistema educativo, pero ayuda la colaboración entre ambos ámbitos Un saludo