Las rebajas fiscales impulsadas por el Govern de Marga Prohens han disparado las donaciones en Baleares y en 2025 experimentaron un récord histórico, según datos publicados por el Colegio Notarial de Baleares. En concreto, el pasado ejercicio se llevaron a cabo 3.867 donaciones en las Islas, un 124,7 % más que en la última década. Si se compara la evolución con 2024, el alza es del 35,49 %. Una evolución que el decano del Colegio de Notarios de Balears, Miquel Amengual, atribuye, sin duda, a la fiscalidad.
Este comportamiento, además, se relaciona estrechamente con la emergencia habitacional que padecen las Islas. Los precios inasequibles para gran parte de la población han motivado que para muchos residentes la única posibilidad de comprar una casa sea recibiendo una donación de sus padres o abuelos. «Principalmente son dinerarias, e incluso, se producen condonaciones de préstamos realizados anteriormente entre padres e hijos», explica Amengual. Otro dato relevante es que han aumentado las renuncias a herencias a cambio de recibir un bien en vida; en 2025 se contabilizaron 1.679.
En este punto, el decano de los notarios precisa que las donaciones de viviendas «deben estudiarse en profundidad, ya que el donante tendrá que pagar el incremento patrimonial en IRPF por esta donación. Para evitar esta tributación, debe otorgarse un pacto sucesorio», una figura típica del derecho civil balear que popularmente se llama una herencia en vida.
Ahorro fiscal
En las Islas, 2.581 contribuyentes se han ahorrado 38,69 millones de euros en el Impuesto de Sucesiones desde finales de 2023, según datos de la Agencia Tributaria autonómica (ATIB). El Govern aprobó estas reformas en dos oleadas: la primera en noviembre de 2023, ampliando una rebaja fiscal anterior. Al aprobar como Ley el decreto que en julio había introducido ya importantes recortes en Sucesiones y Tranmisiones Patrimoniales, se retocó también el apartado de las donaciones. En concreto, en dos aspectos: suprimir el impuesto en las donaciones a hijos o descendientes de inmuebles que vayan a constituir la primera vivienda y en las donaciones monetarias destinadas a la compra de la primera vivienda.
A través de la primera de estas figuras (donaciones de inmuebles) 27 contribuyentes han recibido viviendas dejando de pagar unos 510.000 euros por el Impuesto de Donaciones. El ahorro medio por persona se sitúa en 18.700 euros. Si el donatario es titular de una familia numerosa, o tiene una discapacidad física igual o superior al 65 %, o una discapacidad psíquica igual o superior al 33 %, no se requería que sea la primera vivienda habitual.
En cuanto a las donaciones económicas destinadas a la adquisición de primera vivienda, el Govern ha dejado de recaudar 7,03 millones de euros de 372 contribuyentes, con una media de 17.450 euros cada uno.
Pero la reforma que realmente ha espoleado este ‘boom’ de las donaciones se introdujo en julio de 2025 con la Ley de Presupuestos. Desde entonces se aplica una deducción del 100 % a las donaciones a hijos y descendientes para cualquier destino: desde entonces 2.026 contribuyentes se han acogido y dejado de pagar 30,19 millones de euros en impuestos, con un ahorro medio de 14.900 euros.
La otra pata de esta segunda reforma fue la de bonificar al 60 % las donaciones a colaterales de segundo o tercer grado por consanguinidad (hermanos, sobrinos). Por esta vía 156 contribuyentes se han ahorrado 960.000 euros, con una cuantía media de 6.100 euros por persona.
Todas estas reformas han convertido a Baleares en un territorio muy amigable para este tipo de traspasos de patrimonio, sin los problemas de renuncia a derechos para el descendiente que conllevaban los pactos sucesorios. Las donaciones ‘normales’ entre familiares, sin pacto sucesorio, antes tributaban un 7 %, y si el donante estaba en el extranjero podía conllevar a una doble imposición. En ocasiones, para evitarlo ha sido frecuente que se formalizaran préstamos entre familiares, una práctica que Hacienda vigila con celo.
Todo lo que sea reducir o eliminar el saqueo fiscal que padecemos es bueno.