Enviar cartas y paquetes con el servicio de Correos cuesta desde el 1 de enero de 2026 hasta un 7,42% más. El aumento de las tarifas supera con creces al de la inflación del 2.9 % al cierre del ejercicio.
La carta nacional ordinaria, el producto más utilizado, se actualiza en 7 céntimos de euro y pasa a costar 0.96 euros en lugar de los 0,89 que valía hasta ahora.
La paquetería nacional e internacional, que gana peso cada año, incrementa de media sus tarifas en un 3 %, aunque llega a subir un 7,42% en el envío de paquetería internacional con pesos superiores a 5 kg.
Correos defiende que la actualización de sus tarifas, adoptada por el Consejo de Administración de la Sociedad Estatal Correos y Telégrafos S.A, y comunicada a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia «tiene como objetivo una progresiva adecuación a costes así como el mantenimiento de la calidad y eficiencia en la prestación del Servicio Postal Universal a toda la ciudadanía» a la vez que recuerda que «España seguirá figurando en 2026 entre los países de la Unión Europea con las tarifas postales más económicas».
La empresa pública postal cerró el ejercicio 2025 con 14,4 millones de euros de beneficio tras encadenar una década de pérdidas continuadas. Lo hizo a costa de un recorte en el empleo que mantiene las plantillas de las carteríaas de Baleares al 50 % según los sindicatos.
Los trabajadores denuncian la eliminación de 2.000 empleos en España y una precarización de la estructura laboral que se nutre en un 25 % del empleo temporal (más de 12.000 puestos) y un 10 % del empleo a tiempo parcial (6.000 puestos). Estos recortes, junto con la venta de activos inmobiliarios y la mayor financiación pública, explicarían las ganancias al cierre del año.
Después de unos meses de «tregua» entre empresa y sindicatos este 2026 se reactiva el conflicto laboral en la empresa postal pública y los sindicatos anuncian posibles movilizaciones «si se siguen incumpliendo los compromisos laborales».
El año pasado la empresa pública reubicó a unos 800 empleados en toda España afectados por el cierre de 36 centros logísticos, dos de ellos situados en Menorca e Ibiza. Estableció también un plan de excedencias voluntarias para 2.200 trabajadores mayores de 57 años argumentando la necesidad de renovar una plantilla envejecida para ganar competitividad en el mercado.
«Se acordó una renovación de personal mediante salidas incentivadas y entrada de personal nuevo, pero el problema es que ponen en marcha las salidas pero a día de hoy no se ha hablado del ingreso de personal. No se cubren tampoco bajas, vacaciones ni jubilaciones y eso tiene a todas las carterías de las Islas a un 50 % del personal», explica Daniel Bauzá delegado sindical del sector postal de Baleares de Comisiones Obreras (CCOO).
«La nueva gerencia basa la ‘recuperación económica’ en un recorte brutal y absoluto de la contratación. Ha sido atroz y las relaciones son muy tensas dos años después de haber acordado el inicio de una negociación colectiva que no se hace efectiva. Es necesario el ajuste e ingreso de nuevo personal para poder llevar adelante el servicio de forma eficiente y normal y no lo estamos viendo, cuesta negociar y nos dan largas, ya llevamos dos años esperando», dice el representante de los trabajadores.
Critica que «se está asumiendo toda la ‘recuperación económica’ sobre las espaldas de los compañeros con recortes de personal como no se habían visto nunca. Ahora somos alrededor de 500 carteros y carteras en Baleares».
Para los trabajadores uno de los principales problemas es la liberalización del mercado con un servicio público ahora obligado a competir con empresas privadas que tienen condiciones de servicio y laborales que «no son aceptables».
CCOO defiende que la mejora de la competitividad es incompatible con los recortes de personal porque redundan en una pérdida de la calidad del servicio. «Tenemos claro que la recuperación de Correos debe hacerse mediante la calidad y el buen servicio y eso pasa por tener una plantilla suficiente y recuperar la confianza de la gente», reflexiona Bauzá.
Como ocurre en el resto de España el envío de cartas postales ha caído empicado en la era digital en las Islas, siendo las notificaciones de la administración y la paquetería las que suponen hoy el mayor volumen de trabajo para los carteros de Baleares.
«Hace poco la empresa intentó meter un cambio organizativo en las carterías sin negociarlo con los trabajadores, porque quería modificar el sistema de reparto que antes se hacía con un cartero por sección, para introducir un sistema de reparto de paquetería tipo amazon. Amenazamos con movilizaciones y ahora se ha paralizado», explica el representante sindical.
Las nuevas incorporaciones de personal se cuentan con los dedos de una mano. «Solo contratan en lugares donde la situación ya es insostenible como Campos donde finalmente accedieron a raíz de las quejas por la acumulación de notificaciones y cartas, pero todo está bajo mínimos», lamenta.
Si bien es cierto que igual que ocurre con las plantillas de la Guardia Civil y la Policía Local hay dificultad para cubrir plazas de funcionarios de Correos en Baleares por el alto coste de vida, Bauzá critica que «no ha habido ni siquiera convocatorias», explica el delegado sindical de CCOO.
Según el sindicato en los últimos dos años han cerrado 10 oficinas de Correos y dos centros logísticos en Baleares. En algunas zonas se ha sustituido el reparto tradicional puerta a puerta por la instalación de baterías de buzones en las zonas más diseminadas.
Correos afirma que no ha cerrado ninguna oficina de atención al cliente y asegura que los cambios en sus unidades de distribución en Baleares responden a «mejoras operativas». Recuerda que «Correos tiene la obligación de gestiónar de forma eficiente y racional los medios humanos y materiales».
Tres siglos de historia
Correos fue fundada en el año 1716 durante el reinado de Felipe V. A lo largo de estos tres siglos ha ido sufriendo diversas transformaciones y adaptaciones. En 1992 se transformó en un organismo autónomo y seis años después en una entidad pública empresarial. Desde 2001 tiene forma de Sociedad Anónima Estatal.
En los últimos años ha tenido que afrontar grandes retos derivados del declive del servicio postal tradicional y el auge de la paquetería y el comercio online.
En julio de 2024 el Gobierno y los sindicatos alcanzaron un acuerdo para inyectar entre 3.000 y 4.000 millones de euros para evitar la quiebra de la empresa. La crisis que arrastraba desde hacía años se vio agravada por la pandemia.
CORREOS = PANDA DE VAGOS