Un equipamiento láser terapéutico de última generación ya se encuentra operativo en el centro de recuperación de fauna marina de la Fundación Palma Aquarium. La iniciativa, respaldada económicamente por la Fundación Reina Sofía, permite aplicar tratamientos avanzados a tortugas marinas que ingresan con diversas lesiones provocadas por la actividad humana en el Mediterráneo.
El nuevo dispositivo facilita la aplicación de terapias destinadas a reducir la inflamación y el dolor en ejemplares heridos, además de favorecer la regeneración de tejidos dañados y acelerar los procesos de cicatrización. Las lesiones más frecuentes en estos animales provienen de colisiones con embarcaciones, enmallamientos en redes de pesca o ingestión de anzuelos y residuos plásticos. Actualmente, dos tortugas identificadas como Leo y Sucre se están beneficiando de esta tecnología durante su periodo de convalecencia antes de ser devueltas a su hábitat natural.
La incorporación del equipo ha sido posible gracias al convenio de colaboración que mantienen ambas fundaciones desde 2019, acuerdo que ha sido renovado durante 2026 y que refuerza el compromiso conjunto con la protección de las tortugas marinas del Mediterráneo. Adicionalmente, la empresa Avanvet ha contribuido a la iniciativa ofreciendo un descuento significativo en la adquisición del dispositivo.
Esta actuación se desarrolla bajo la autorización del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, dentro del proyecto de conservación y protección de especies marinas amenazadas que incluye tortugas marinas, cetáceos y tiburones en Baleares. El servicio de atención a los varamientos de fauna marina en el archipiélago está gestionado por el COFIB (Consorci per a la Recuperació de Fauna de les Illes Balears), dependiente del servicio de protección de especies de la Conselleria de Agricultura, Pesca i Medi Natural.