El Govern quiere crear una banco de bienes del litoral creación de banco de bienes del litoral, de titularidad autonómica, a través del anteproyecto de ley del litoral que está a punto de ser aprobada por el Consell de Govern y que deberá remitir al Parlament. El anteproyecto de Ley de ordenación, protección y gestión integral del litoral busca crear un patrimonio público del litoral propio, un movimiento que permitirá al Govern intervenir directamente en la compra y recuperación de terrenos estratégicos frente al mar.
Una de las novedades de la norma es que el Govern se reserva la posibilidad de ejercer el derecho de tanteo y retracto para la adquisición de estos bienes. El derecho de tanteo y retracto implica que la Administración autonómica tendrá prioridad en la adquisición de terrenos en zonas costeras sensibles o de riesgo y las podrá incorporar al patrimonio público.
Hoteles obsoletos
El conseller de la Mar, Juan Manuel Lafuente, promotor de esta iniciativa legislativa, pone como ejemplo la posibilidad de adquirir hoteles obsoletos a precio más bajos para esponjar zonas turísticas degradadas o para renaturalizar la costa. También se abre la puerta a que una parte de este patrimonio público de bienes se destine a autorizar aparcamientos en lugares donde la falta de zonas para aparcar provocan graves problemas de acceso y de saturación.
Otro de los objetivos con la compra de este banco de bienes del litoral es crear zonas de «amortiguación» frente a la subida del nivel del mar y restaurar ecosistemas degradados.
Indulto en la costa
Este proyecto de ley es el mismo que pretende blindar construcciones que, sin ser necesariamente monumentos históricos son pilares propios del patrimonio balear, como las casetas de pescadores y escars, antiguas infraestructuras salineras o núcleos tradicionales que corren riesgo de desaparecer por la presión turística o el abandono.
Cualquier demolición de estos bienes inscritos se considerará sancionable y se obligará a su rehabilitación y mantenimiento bajo estrictos que respeten el paisaje original. Serán los consells quienes gestionen los futuros registros y decidan, basándose en la capacidad de carga de cada playa, cómo deben usarse estos espacios públicos. El Govern calcula que centenares de construcciones tradicionales de la costa, entre ellas algunos chiringuitos, quedarán protegidas y se evitará su demolición.
Un gobierno del PP preocupado por las costas, ellos, que son los máximos culpables de que haya zonas de la isla en que se sabe que hay un mar detrás de todas esas urbanizaciones que se permitieron construir por qué estamos en una isla. Se nos mean encima y nos dicen que llueve...