La Policía Nacional de Manacor pinchó el teléfono de la mujer que arrojó a su bebé a un contenedor en Porto Cristo el 2 de noviembre de 2023. La llamada que hizo la acusada a una amiga se ha reproducido este miércoles en la cuarta sesión del juicio con jurado en la Audiencia de Palma.
-Estoy muy asustada, tía. Tengo mucho miedo, Ángela.
-Yoli, te puedes relajar un poquito.
-Pero Ángela que yo no quiero entrar en la cárcel.
-Yoli, ¿te puedes relajar un poquito?
-Pero entiéndeme, Ángela, me han dicho de 15 años pa’ arriba y estoy muy asustada, no quiero entrar ni un año, me da mucho miedo. Yo no quiero ir a la cárcel otra vez, no quiero entrar en la cárcel ni un día ni dos.
-¿Qué te dice tu corazón? Dime la verdad, dime que puedo estar tranquila.
(…)
-Yo no sé pero tiendo mucho miedo, los abogados todos me han dicho malas cosas. Sé que he cometido el error más grande de mi vida y pido mil veces perdón [llora]. No quiero entrar, Ángela, prefiero morirme. Dime que va a salir bien, por favor. No dejes que me pase nada.
-No puedo perdonarme a mí misma todo lo que he hecho, he hecho lo peor de mi vida.
Los hechos tuvieron lugar el 2 de noviembre de 2023. La madre de la bebé, de 42 años, se encontraba embarazada de un feto femenino de unas 26 o 27 semanas de gestación, según recoge el Ministerio Público en su escrito. La mujer inició el proceso de parto en el interior de un coche que conducía su cuñado y en el que también se encontraba su hermana.
La madre de la recién nacida se puso de acuerdo con el tío de la bebé para arrojarla a un contenedor de basura «siendo plenamente conscientes ambos de que se hallaba con vida», indica la Fiscalía. La mujer entregó a la criatura a su cuñado para que se apeara del vehículo y la dejara en un contenedor de la calle Aterratge en el que la abandonaron. La bebé, que se encontraba viva en el momento en que nació, sufrió una parada cardiorrespiratoria y murió.
La recién nacida fue rescatada por agentes de la Policía Local tras el aviso de un testigo. Los policías la trasladaron hasta el hospital de Llevant, pero los médicos no pudieron hacer nada por salvarle. Los informes forenses confirmaron que nació con vida y que falleció por una parada cardiorrespiratoria. Los tres acusados fueron detenidos a los pocos días y la madre y el tío de la bebé ingresaron en prisión. Los dos quedaron en libertad bajo fianza semanas más tarde.
La Fiscalía pide prisión permanente revisable para la madre y el tío de la bebé por un delito de asesinato. Para otra tía de la recién nacida
D.I.LLa actuación de los abogados muchas veces es repugnante ...