Una antigua profesora de la Escuela Oficial de Idiomas de Palma reclama cerca de 50.000 euros a la Conselleria d’Educaciò por los daños provocados por el supuesto acoso laboral que denuncia sufrió por parte de uno de sus superiores, jefe de departamento. La inspección educativa descartó esa situación pero el expediente fue tramitado con deficiencias notables hasta el punto que el Consell Consultiu ha ordenado su devolución al instructor para que se inicien de nuevo todas las actuaciones.
En mayo de 2025 la profesora presentó en el centro una denuncia contra su jefe de departamento. Relataba en ella «acciones abusivas y arbitrarias» reiteradas como cuestionar de forma constante su capacidad como docente y desestimar cualquier tipo de sugerencia formulada por esta profesora. La denuncia detalla además un episodio más violento ocurrido en una reunión. Según señala ese escrito, en el despacho del departamento el supuesto acosador «estaba muy alterado»: «Me gritó que sabía que yo le criticaba, que estaba harto de mi comportamiento y que no podía soportarlo más. Siguió gritando dando órdenes dirigiéndose a mí y al finalizar indicó a mi compañera que tomara nota», relata el escrito.
Ante la falta de respuesta por parte del centro, que sugirió que fuera ella quien cambiara de departamento, la docente dejó de trabajar en la Escuela Oficial de Idiomas. En su reclamación contra la Conselleria d’Educació alega que lo sucedido le ha provocado un «hundimiento anímico» y que afecto a «su salud física y psíquica». La reclamación de la docente a la Consellería detalla diferente daños por los que reclama: 10.000 euros por daño moral, más de 15.000 euros por los salarios que dejó de percibir tras tener que abandonar su puesto de trabajo y, el resto por las consecuencias psíquicas y físicas que sufrió tras el episodio de acoso.
El expediente fue tramitado por la Conselleria que llegó a la conclusión, a partir de un informe de la inspección, que no había prueba suficiente de que se hubiera producido la situación de acoso y planteaba el archivo del expediente administrativo. Sin embargo, el Consell Consultiu ha detectado varias carencias en la tramitación que provocan una nulidad del mismo. En primer lugar, afea que no se comunicara la identidad del instructor a la profesora, lo que le privó de la posibilidad de una hipotética recusación. También que no se le diera trámite de audiencia a la representación de la docente a lo largo de todo el proceso disciplinario y, por último que tampoco se le permitiera un acceso completo al expediente porque la Consellería entendió que no era parte interesada, a pesar de haber sido quien presentó la denuncia.
A @Nau @Gladiator @Esteban Les doy toda la razón por lo que dicen, pues también conozco a todo un señor que le hacen mobbing desde una Conselleria del Gobieno Balear, todo un señor, como persona y como profesional. Asimismo, cabe destacar la cobardía de compañeras que como borregas prefieren callar, mirar a otro lado, reír las pocas gracias a las personajes de "altos cargos" por su posición y machacar a las buenas personas. Coincido: TIEMPO AL TIEMPO y KARMA para esas personajes..