Las últimas voluntades de algunas personas fallecidas han generado situaciones verdaderamente insólitas en Baleares durante los últimos años. Legados que van más allá de la típica distribución familiar y que plantean escenarios donde el derecho sucesorio alcanza dimensiones imprevistas, tanto por su cuantía como por sus beneficiarios.
La reciente aceptación por parte de la Comunidad Autónoma de las Illes Balears de una herencia peculiar ha vuelto a poner sobre la mesa esta realidad. Una mujer decidió legar su patrimonio inmobiliario en Inca con una condición muy específica: que los beneficios se destinaran a personas sin hogar.
El caso no es aislado. En territorio balear se han registrado testamentos que han marcado precedentes legales y sociales, algunos de ellos envueltos en polémica, otros en admiración. Lo que todos comparten es la capacidad de generar un impacto que ha quedado para la posteridad.
Diez millones de euros para la Casa Real
La historia de Juan Ignacio Balada Llabrés representa uno de los casos más comentados en el ámbito sucesorio de la última década. Este empresario menorquín, fallecido en noviembre de 2009, dejó establecido en su testamento que la mitad de su fortuna iría destinada a los reyes Felipe y Leticia, así como a los ocho nietos de los entonces reyes Juan Carlos y Sofía.
Lo verdaderamente sorprendente del caso es que Balada Llabrés nunca conoció personalmente a los beneficiarios de su legado. Además, estableció una cláusula alternativa: si la Casa Real rechazaba la herencia, esta pasaría al Estado de Israel. Una decisión que generó todo tipo de especulaciones sobre los motivos detrás de tan particular disposición testamentaria.
Felipe VI, quien había renunciado previamente a la herencia de su propio padre por las controversias asociadas, decidió aceptar este capital, estimado en alrededor de 10 millones de euros. Sin embargo, estableció que los fondos se destinarían exclusivamente a fines de interés público, canalizándolos a través de la Fundación Hesperia.
Esta fundación fue creada con la otra mitad del patrimonio de Balada Llabrés. En 2023, finalmente se materializó el proyecto principal: la rehabilitación de la farmacia Llabrés en Ciutadella, que había pertenecido a la madre del difunto. El inmueble fue reconvertido en un centro dedicado a personas con discapacidad.
Gratitud convertida en legado hospitalario
La historia de Sedi Behvarrad y su esposo Gabriel Serra Socias constituye uno de los testimonios más recientes y emotivos. Tras el fallecimiento del motero mallorquín, su esposa decidió donar todos los bienes del matrimonio al IB-Salut, el servicio de salud de las Islas Baleares.
El motivo detrás de esta generosa decisión fue el excelente trato recibido durante la estancia de Gabriel en el hospital de Son Llàtzer. Según relató Sedi, la atención no solo provino de los médicos, sino de todo el personal del centro, incluyendo enfermeros y auxiliares. Esta experiencia la llevó a querer retribuir de manera tangible el cuidado recibido.
Los fondos donados han sido destinados específicamente a financiar habitaciones individuales para enfermos en estado terminal que deseen estar acompañados únicamente por sus familias, preservando la intimidad en los momentos más difíciles.
Cuando las mascotas heredan más que los hijos
No todos los testamentos inusuales tienen un componente altruista o social. El caso de France Helen Manners, conocida como la duquesa de Rutland, ilustra otra dimensión de las herencias poco convencionales. Fallecida en enero del año pasado, su testamento se hizo público nueve meses después, revelando una distribución patrimonial que ha generado considerable controversia mediática.
La aristócrata decidió legar a sus mascotas una suma de 12.000 euros, cantidad que duplica los 6.000 euros que recibió su propia hija. Esta decisión, aunque legal y perfectamente ejecutable, plantea interrogantes sobre los criterios afectivos que guían las últimas voluntades y cómo el derecho sucesorio contempla situaciones donde los vínculos emocionales con animales superan los lazos familiares directos.
De donde no hay.............