El secretario general de UGT Balears, Pedro Homar, valoró como «lógica» la primera batería de medidas anunciadas por el Govern para hacer frente al impacto de la actual crisis, al considerar que priorizan a las pequeñas y medianas empresas, situadas, según apuntó, en la «primera línea de fuego».
No obstante, el dirigente sindical reclamó que este primer paquete se complemente «de forma inmediata» con un escudo social dirigido a proteger a los trabajadores y a los colectivos más vulnerables. Entre las prioridades sindicales, Homar situó de forma destacada la vivienda, uno de los principales factores de presión sobre la economía de los trabajadores en Balears. En este ámbito, insistió en la necesidad de adoptar decisiones más contundentes, sobre todo en vivienda, como la declaración de zonas tensionadas, una medida que el Govern balear ha descartado hasta ahora al considerar que no ha dado los resultados esperados en otras comunidades como Catalunya.
Por su parte, el responsable de políticas públicas de CCOO Balears, Daniel Cámara, valoró positivamente el paquete de medidas presentado por el Govern para hacer frente a la actual crisis, aunque advirtió que resulta insuficiente si no se acompaña de un refuerzo claro de las políticas sociales. «Compartimos las ayudas dirigidas a empresas y sectores afectados, pero echamos en falta mecanismos clave para proteger a la mayoría social», señaló.
Entre esas carencias, el sindicato subraya la ausencia de un órgano de control de precios que evite que el impacto económico recaiga sobre los trabajadores. Cámara insistió en que, sin este tipo de instrumentos, existe el riesgo de que la crisis «la acaben pagando las familias» y planteó la necesidad de intervenir el mercado del alquiler en zonas tensionadas y limitar precios.
«Todas las medidas que ayuden a las empresas son positivas», subrayó la presidenta de la patronal CAEB, Carmen Planas, que destacó que su efecto se extenderá también a los trabajadores y al conjunto de la economía. Planas insistió en que la clave no es solo el volumen de las ayudas, sino su rapidez de ejecución.
Petra Mut, gerente de la Federación Empresarial del Transporte (FEBT), hizo una valoración «muy positiva. No obstante, hizo una observación crítica al señalar una «discriminación» hacia el sector regular, el que opera el TIB, «que son uno de los grandes perjudicados con la subida del gas». Por otro lado, indicó que han echado en falta ayudas concretas para los Vehículos de Transporte sin Conductor (VTC).
Desde el subsector del transporte de mercancías, el presidente de la patronal, Ezequiel Horrach, tuvo una valoración «en principio positiva» del paquete autonómico, a la espera de poder mirar con calma la letra pequeña. «Es más o menos lo que esperábamos, aunque tenemos que analizarlo en profundidad». A grandes rasgos, «creo que han escuchado al sector». Concretamente, su sector -afectado por un doble impacto debido a la subida de las tarifas de las navieras- se llevará seis millones de euros según lo previsto en el tercer bloque del plan.
Por parte del sector primario, Asaja valoró «especialmente» las ayudas a payeses y pescadores. Estas medidas «responden a la realidad del sector agrario balear, que sufre sobrecostes estructurales superiores al 30 % respecto a los territorios continentales, derivados del hecho insular». Así, agradecen que el Govern haya tenido en cuenta esta singularidad.
Por otro lado, el presidente de la intersectorial, Joan Company, insistió en la necesidad de que las ayudas «sean simples de tramitar y rápidas de cobrar, a fin de que puedan tener un impacto real e inmediato sobre las explotaciones». En ese sentido, precisó que es «fundamental» que estas medidas «lleguen con agilidad y sin cargas administrativas excesivas» a fin de evitar el cierre de muchos negocios agrarios.
Los sindicatos… pero aplauden a sanchinflas