Pepe Calpe (Burriana, Castellón, 45 años), fiscal delegado de Seguridad Vial en Baleares desde el pasado mes de diciembre, se hizo fiscal porque su padre y sus tíos, que eran abogados, le explicaron desde muy joven que había una parte que se encargaba de acusar y que, por tanto, ellos no tenían ningún cargo de conciencia si algún detenido quedaba en libertad. Que tuviera cargo de conciencia el fiscal por no preparar bien la acusación. Y desde entonces no quiso ser otra cosa. Estudió derecho para ser fiscal. Jugador de tenis de tierra batida, Rafa Nadal es uno de sus referentes. «He visto todos sus partidos en Roland Garros desde 2005 hasta el 2024 y para mí la huella de su esfuerzo sigue siendo un impulso en mi vida, su afán de superación, su mentalidad ganadora y el sobreponerse a todas las circunstancias es algo que me ha ayudado a ganar las oposiciones y en mi trabajo diario», explica en su despacho, el 001 de la Fiscalía.
¿Alguna vez ha tenido cargo de conciencia?
Nunca, yo puedo tener malestar por no haber ganado algún caso, pero yo al final ni gano ni pierdo nada, gana la Justicia y yo hago el trabajo lo mejor que puedo. Tiene que haber una desconexión psicológica porque si no, no viviríamos.
¿Qué supone para usted el nuevo cargo?
Es la especialidad que yo había querido llevar toda la vida y supone un reto inmenso. Para bajar las tasas de criminalidad he mantenido reuniones con la Guardia Civil y la Policía Local a los efectos de incentivarles para que incrementen los controles y se conciencie a la ciudadanía. En Balears he visto cifras que me han parecido preocupantes para ser una isla, no sé si es por el incremento de la masa turística o por la falta de conciencia que tiene muchísima gente que conduce incluso sin carné de conducir.
¿Qué radiografía hace de la delincuencia vial en Mallorca?
Preocupante por el elevado número de siniestros. Me choca bastante el incivismo. El último caso que he visto de un choque mortal donde dejan a un motorista ardiendo y se dan a la fuga. Esto muestra una falta de humanidad y de respeto por el prójimo más allá de todo límite. Uno no es consciente a veces de que cuando conduce lleva una maquinaria que pesa dos toneladas.
¿Cree que la ley es suficientemente dura con los conductores ebrios?
No, las penas son irrisorias. Yo entiendo, como fiscal de seguridad vial, que las penas deberían elevarse significativamente. Cualquier persona que cause la muerte de otra, aunque sea por una imprudencia, debería cumplir su pena íntegra hasta el final con independencia de que esa pena sea de 18 meses, como ha dicho usted, o de 24, que puede ser el límite para no entrar en prisión. Desde el punto de vista de las familias, no se va a solucionar con una indemnización económica. Una persona que toma alcohol, conduce, y que a la cuarta vez mata a alguien creo que hay que sacarla de la circulación. Las penas no son disuasorias ni suficientes.
¿Cuáles son sus principales prioridades como fiscal delegado de Seguridad Vial en Balears?
Establecer un criterio común para toda la Fiscalía para garantizar el principio de unidad de actuación. De forma que haya una petición de penas acorde, que el ciudadano tenga la certeza y la seguridad jurídica de que su infracción va a ser reprimida con todo el rigor de la ley.
¿Qué es lo que más le preocupa?
A mí lo que más me preocupan son las víctimas porque, al final, que una persona infrinja las normas de seguridad vial, tenga un accidente, no le pase nada y tenga que reparar los daños al ayuntamiento si ha roto mobiliario urbano... todo esto se puede solucionar. Pero los accidentes medulares, que son un auténtico drama y en los que la DGT hace muchísima incidencia en los anuncios, son irreparables. Y las muertes, por supuesto, son serán siempre irreparables. A mí lo que más me preocupa es la concienciación ciudadana en las víctimas.
¿Le ha impactado algún accidente reciente?
Sí, un suceso heredado que estoy llevando ahora mismo de un coche presuntamente robado que colisionó frontalmente contra una motocicleta. Se incendiaron los dos vehículos y se dieron a la fuga. A mí, humanamente, el delito que más me molesta es la omisión del deber de socorro, me parece de una vileza y de una bajeza moral...
El alcohol y las drogas al volante son una de las principales causas de los accidentes de tráfico.
Es el principal factor de riesgo que me preocupa, el alcohol y las drogas. Porque al que conduce sin carnet le presumo cierta pericia al volante. El problema de la conducción es estar bajo la influencia de bebidas alcohólicas o sustancias psicotrópicas.
Hay muchas distracciones al volante con el móvil.
Tener un móvil sin manos libres al volante distrae la atención del campo visual, aunque uno piense que no tiene nada que ver. En un segundo se desencadena toda la catástrofe, son decisiones muy rápidas y todo acaece en cuestión de segundos. Es una inconsciencia tremenda.
¿Qué papel juega la Fiscalía en la prevención de accidentes?
Poco. Nosotros, por desgracia, podemos prevenir delitos a través de la petición de penas por la prevención general o por el temor que puede infundir a la ciudadanía, pero no es la vía adecuada. La vía adecuada es una conducta responsable y a los que concierne la obligación de prevenir delitos es a las Fuerzas y Cuerpos de seguridad del estado.
¿Qué mensaje trasladaría a las personas que conducen de forma temeraria?
Que no arriesguen sus vidas ni las de los demás. Que conducir es una actividad de riesgo y que no se pongan en situación de estar bajo la influencia de bebidas alcohólicas.
EmbatExactamente, lo has entendido. A veces los humanos nos complicamos para nada.