La Policía Nacional y el Juzgado de Instrucción número 11 de Palma investigan a un conocido cirujano plástico de la ciudad por presuntamente falsificar documentación médica en el caso de una paciente que sufrió graves secuelas en la visión tras someterse a una intervención estética.
El facultativo ha sido imputado por un delito de falsedad documental en vía penal y, según ha trascendido, posteriormente podría enfrentarse también a una indemnización por negligencia médica en la jurisdicción civil. Los hechos se remontan al pasado año, cuando una mujer acudió a la consulta del especialista con el objetivo de realizarse varios retoques estéticos en el rostro.
La intervención se llevó a cabo en una clínica privada de Palma, pero el resultado no fue el esperado. Tras la operación, la paciente comenzó a sufrir serios problemas de visión que estuvieron a punto de dejarla ciega y por los que todavía continúa en tratamiento.
Como consecuencia de las complicaciones, la mujer ha pasado de ser paciente de medicina estética a requerir atención médica de carácter curativo, con seguimiento especializado. La investigación dio un giro cuando la afectada solicitó su historial clínico. Al revisar la documentación, detectó supuestamente irregularidades, entre ellas la posible falsificación de su firma en varios consentimientos informados relacionados con la intervención médica.
Ante estos indicios, el juzgado instructor ha autorizado días atrás, en una actuación poco habitual, el registro policial tanto del despacho profesional del médico en la clínica donde se realizó la operación como de su consulta privada, ubicada también en Palma.
Durante el operativo, los agentes se incautaron de soportes informáticos y del historial clínico de la paciente, en papel, documentación que será analizada, entre otras diligencias, mediante un estudio caligráfico para verificar la autenticidad de las firmas. Según fuentes próximas al caso, el investigado será citado a declarar en las próximas fechas.
La investigación continúa abierta y no se descartan nuevas actuaciones a medida que avancen las diligencias. Puestos en contacto con el abogado de la denunciante, que es un conocido penalista de Palma, declinó hacer cualquier tipo de declaración «porque la investigación está en marcha y hay que dejar que avance». Tras la investigación penal, se interpondrá una demanda civil por negligencia médica.
Por último, las fuentes policiales consultadas han indicado que las pruebas caligráficas serán clave para confirmar si hubo manipulación de firmas y, en consecuencia, se incurrió en un delito de falsedad documental. La víctima, al parecer, estampó su firma en un documento, pero han aparecido muchas más que ella sostiene que no son suyas y que exculparían al facultativo de cualquier responsabilidad.