El Govern desplegará drones para vigilar el litoral, los torrentes y la actividad marítima en Baleares. La Conselleria de la Mar y del Ciclo del Agua ha puesto en marcha un nuevo servicio con el que pretende reforzar el control del territorio y ganar capacidad de reacción ante irregularidades, en un momento de máxima presión sobre los recursos naturales y el espacio costero.
El conseller Juan Manuel Lafuente presentó el dispositivo en Raixa y defendió la iniciativa como un salto en la modernización de la administración, orientado a mejorar la eficiencia y la capacidad de gestión pública mediante el uso de tecnología avanzada.
El contrato, adjudicado a la empresa mallorquina Fly Drones, prevé 300 horas de vuelo entre el 1 de abril y el 30 de noviembre de 2026. Se trata de una prueba piloto con la que el Ejecutivo autonómico quiere medir el alcance real de esta herramienta sobre el terreno y evaluar su posible consolidación en el futuro. Esta tecnología ya se utilizó de forma puntual el año pasado en algunas actuaciones, pero ahora se extiende a las distintas direcciones generales de la Conselleria. El servicio no se basa en la compra de un número concreto de drones —que pueden variar en función de las necesidades—, sino en la contratación de horas de vuelo, lo que permite disponer de varios dispositivos operativos al mismo tiempo y adaptarse a cada tipo de intervención.
Según explicó el conseller durante su intervención, «el uso de drones permitirá reforzar la inspección, anticiparse a posibles irregularidades y actuar con mayor rapidez, al tiempo que se optimizan los recursos disponibles». La clave, apuntó, es «disponer de información precisa y en tiempo real para mejorar la toma de decisiones».
El nuevo sistema permitirá obtener imágenes aéreas de alta resolución y datos georreferenciados que ofrecerán una visión más completa del territorio. En el ámbito de los recursos hídricos, se empleará especialmente para planificar actuaciones de prevención de inundaciones, hacer seguimiento de torrentes y zonas inundables y localizar captaciones de agua. En la costa, los drones facilitarán la vigilancia de ocupaciones en playas y espacios públicos, el control de instalaciones temporales y la detección de actividades no autorizadas, como fondeos ilegales o vertidos. Además, permitirán acceder a zonas de difícil alcance por tierra.
También tendrán un papel relevante en puertos y transporte marítimo, especialmente en verano, cuando se intensifica la actividad. Servirán de apoyo en las inspecciones y permitirán documentar en imágenes lo que ocurre en el mar, verificar embarcaciones, controlar el número de personas a bordo y analizar la ocupación del espacio marítimo mediante recuentos automatizados.
El servicio requerirá planificación previa, ya que cada vuelo deberá contar con las autorizaciones correspondientes, que pueden tardar varios días según la zona. Las operaciones estarán supervisadas por personal técnico y deberán cumplir la normativa vigente en materia de seguridad aérea y protección de datos. El contrato incluye además el tratamiento posterior de las imágenes y el uso de herramientas de inteligencia artificial capaces de detectar elementos y realizar recuentos, lo que amplía las posibilidades tanto para la gestión como para la comunicación institucional.
Que vigilancia del litoral a los pescadores amateurs porque cogen un RAO DE MAS FN LA VEDA, los drones tienen que ser para vigilar nuestras fronteras no para LAS AGUILAS PESCADORAS