Baleares fue la comunidad autónoma con un mayor porcentaje de compras de vivienda protagonizadas por extranjeros en 2025. El Archipiélago vuelve a liderar esta tabla otro año más con casi el 30 % de las operaciones totales. Y no solo eso, sino que los extranjeros que compran en las Islas son los que se dejan más dinero en la adquisición de un inmueble: casi la mitad de las transacciones superan el medio millón de euros.
No hay ninguna otra comunidad autónoma que se acerque a los porcentajes baleares en ese sentido. Casi un 42 % de las compras por parte de extranjeros (un 70 % de ellos comunitarios y un 30 % no comunitarios) se corresponden con viviendas de más de 500.000 euros. Ni Comunidad de Madrid, Andalucía o Cataluña, las tres siguientes comunidades del listado, llegan al 25 %. La media estatal es del 12 %.
Así se refleja en el anuario de 2025 del Colegio de Registradores de España, que no hace más que constatar la imparable progresión ascendente de los precios de la vivienda en Baleares. Estos porcentajes constituyen máximos históricos que retoman la tendencia alcista que se había interrumpido en 2023 tras siete años de escalada ininterrumpida. «La intensificación del precio medio de la vivienda ha ayudado a que se produzca este incremento», explican desde el Colegio de Registradores.
En el cómputo global, los extranjeros aglutinan el 29,8 % de compras totales para llegar a las 4.370 operaciones. Tanto esta cifra como el porcentaje anterior son ligeramente inferiores a las de 2024 (un 32,2 % de las ventas totales para llegar a los 4.515 operaciones), año en el que el Archipiélago estuvo también a la cabeza en este apartado.
Cifra arriba o abajo, Baleares mantiene inmutable su condición de comunidad con más compras de extranjeros, con cerca de un tercio del total. Solo que cada vez por más dinero.
La crisis habitacional cohabita con una demanda internacional que mantiene sus apetencias hacia las Islas. Voces del mercado turístico e inmobiliario como Cushman & Wakefield o el Colegio de Arquitectos de Baleares (COAIB) han apuntado recientemente que la guerra de Irán puede suponer una nueva inyección a la demanda internacional de alto poder adquisitivo, poniendo el foco a familias adineradas de las zona en conflicto. En ese sentido, la búsqueda de una segunda residencia en busca de seguridad por parte de ciudadanos de Oriente Medio es una posibilidad que ya está siendo tenida en cuenta.
El de la vivienda sigue siendo el principal problema de los baleares. Entidades como la Plataforma contra l’ampliació de l’aeroport o el sindicato CCOO han criticado esta semana que la ampliación de Son Sant Joan van a conllevar un aumento de la saturación turística y con ella de la presión sobre la vivienda. Por otro lado, los votos de PP y Vox tumbaron en febrero una propuesta de Més para limitar la compra de viviendas por parte de no residentes y grandes tenedores.
Alemanes
Los alemanes encabezan el ranking de nacionalidades extranjeras con más compras en Baleares, aunque con un peso diferencial tan intenso que constituye un caso único en toda España. Los marroquíes son la nacionalidad mayoritaria en Extremadura, Navarra o La Rioja; los chinos lo son en Madrid; los rumanos en País Vasco, Aragón o Cantabria, así como los británicos en Andalucía o Región de Murcia. Destaca también el liderazgo de italianos en Canarias, de franceses en Cataluña, de ucranianos en Asturias o de portugueses en Galicia. Ninguna de esas nacionalidades, no obstante, aglutina tantas compras como los alemanes en Baleares, con un 39 % que supera los porcentajes de las diez nacionalidades siguientes. De hecho, la segunda nacionalidad es Reino Unido con un lejano 9,4 %.
Se nos pasa por alto que la mitad de las compraventa de extranjeros son de casas de menos de 500.000 euros, lo que significa que compiten contra nosotros. Un barrendero alemán que gana 2000 euros al mes compite contra el 80% de la población de Baleares que cobra eso o menos.