Baleares destaca como la comunidad autónoma con mayor consumo medio de agua en viviendas dispersas de toda España. Así lo ponen de manifiesto diversas estimaciones técnicas, entre ellas del Instituto Nacional de Estadística, que analizan el uso doméstico en entornos rurales, urbanizaciones periféricas y viviendas aisladas, teniendo en cuenta variables como el clima, el tipo de edificación y los hábitos de consumo.
En las Islas, el gasto anual por habitante en este tipo de viviendas se sitúa entre los 60 y los 70 metros cúbicos.
Según los estudios apuntados, este comportamiento responde a una combinación de factores estructurales y ambientales muy definidos. Por un lado, el modelo residencial de las Islas está fuertemente marcado por la presencia de chalets y viviendas unifamiliares, muchas de ellas vinculadas al turismo residencial. Este tipo de vivienda suele implicar consumos más elevados que los entornos urbanos compactos, especialmente por el mantenimiento de jardines, el llenado de piscinas y otros usos exteriores del agua. Por otro lado, el clima mediterráneo, caracterizado por veranos largos, secos y calurosos, incrementa la necesidad de riego y, en consecuencia, eleva la demanda hídrica durante buena parte del año, sobre todo si en los jardines no hay especies vegetales autóctonas o mediterráneas, más adaptadas a las condiciones climatológicas, o su presencia en las zonas ajardinadas es escasa.
Por debajo de Baleares, hay comunidades cuyo consumo medio de agua de las viviendas dispersas se acerca al de las Islas. Es el caso de Cantabria, Murcia y Canarias, por encima de los 60 metros cúbicos por habitante y año. En Murcia y Canarias, el factor climático resulta determinante, con temperaturas altas y escasas precipitaciones que obligan a un mayor uso de agua en exteriores. En Cantabria, pese a contar con un clima más húmedo, influyen otros elementos como un consumo doméstico tradicionalmente alto y luna gran presencia de vivienda dispersa.
En un segundo escalón se sitúan regiones del interior peninsular, donde el consumo medio en viviendas dispersas oscila entre los 50 y los 60 metros cúbicos por habitante y año. Comunidades como Castilla y León, Castilla-La Mancha, Galicia o Extremadura comparten un importante peso de la población en diseminado, aunque el clima más frío o húmedo, junto con una menor presión turística y un menor uso de instalaciones exteriores, contribuyen a moderar el consumo.
Por cierto, para cuando una investigación periodística real, cierta y concreta sobre el consumo de agua de nuestros "queridos" y cuantiosos HOTELES dispersos por toda la geografía insular (desde sobre las playas, campo rural, ciudades, pueblos, etc.). Y cuando se sepa el consumo por hotel, multiplicarlo por todos los hoteles, y multiplicarlos por todos los meses del años que están casi llenos.!!! Eso si que es una patada de realidad. O no interesa saberlo ni investigarlo.????? Es extraño, que siempre que hay que algo sobre consumos, o territorio o turistas, sean siempre casas de alguien y nunca de hoteles.?? Que en verdad son los grandes consumidores de TODO.