Síguenos F Y T I T R
Hoy es noticiaEs noticia:
SUCESOS

Elevan a cuatro años de cárcel la pena por grabar con cámara oculta a mujeres en el baño de su bar de Palma

La Audiencia Provincial ha revocado la sentencia que lo condenó a dos años y ocho meses de prisión tras descartar dos atenuantes

El acusado, a la izquierda, durante el juicio celebrado en Vía Alemania. | Foto: Juan P. Martínez

|

La Audiencia ha elevado a cuatro años de cárcel la condena al dueño de un bar de Palma que grabó con cámara oculta a 26 mujeres en el baño. Un tribunal de la Sección Segunda ha revocado la sentencia del juzgado que lo condenó a dos años y ocho meses de prisión después de descartar dos atenuantes: la de reparación del daño y la de drogadicción.

La Sala ha estimado de forma parcial el recurso de apelación interpuesto por la fiscal, que alegaba que eran «irrisorios e insuficientes» los 18.000 euros que había abonado a algunas de las víctimas antes del juicio y que su drogadicción no tuvo ninguna relación con los hechos enjuiciados.

«La poca significación de la indemnización resulta más evidente si se contraponen los 18.000 euros entregados con los 112.000 en los que se ha cuantificado el total a indemnizar», señala la Audiencia.

Especial gravedad

El tribunal, que también le impone una multa de 7.200 euros, recuerda la especial gravedad que supone que se introduzcan dispositivos de grabación ocultos en una zona «tan especialmente íntima» como es un baño donde la gente «va a hacer sus necesidades con plena confianza de intimidad».

Los hechos ocurrieron entre 2016 y el 26 de julio de 2022. El acusado, de 45 años y nacionalidad española, instaló una cámara de grabación oculta dentro de una botella de plástico en el aseo de mujeres de su bar, situado en la calle Vinyassa de Palma.

La cámara estaba enfocada hacia la taza del váter del cuarto de baño. De esta manera grabó a multitud de clientas del establecimiento y a algunas de sus empleadas sin su consentimiento cuando entraban al cuarto de baño para realizar sus necesidades. La Policía Nacional, que detuvo al hombre, consiguió identificar a 26 víctimas, entre ellas cuatro menores de edad.

Las perjudicadas, a consecuencia de estos hechos, han sentido vergüenza, miedo y asco y evitan o usan con cautela los aseos públicos. Las menores, según la sentencia, no han sido conscientes de lo sucedido, pero sus madres han sufrido por ellas al saber que habían sido grabadas.

No ha quedado acreditado que las imágenes fueran difundidas por el acusado. «Tomaba mucha cocaína y alcohol y la cabeza me llevó a hacer esto. Eran grabaciones indiscriminadas, las veía en mi casa», reconoció el hombre en el juicio celebrado en septiembre del año pasado.

Sin comentarios

No hay ningún comentario por el momento.

Relacionado
Lo más visto