La expansión del autoconsumo energético en Baleares entra en una fase de mayor exigencia normativa. Más de 17.000 instalaciones fotovoltaicas instaladas en el archipiélago deberán someterse a revisión obligatoria a lo largo de este año para cumplir con la legislación vigente, según ha advertido la Asociación de Empresas Instaladoras de Baleares (ASINEM).
En concreto, el parque fotovoltaico balear suma 17.479 instalaciones ejecutadas hasta 2023 que están sujetas a inspección periódica por parte de personal técnico cualificado. La alerta se produce tras el recordatorio emitido por la Dirección General de Economía Circular, Transición Energética y Cambio Climático del Govern, que insiste en la necesidad de cumplir con estas revisiones para garantizar la seguridad de los sistemas.
El presidente de ASINEM, Franco Mójer, ha valorado positivamente el refuerzo informativo impulsado por la Administración y ha subrayado que estas inspecciones son «una herramienta fundamental para garantizar la seguridad de las instalaciones y alargar su vida útil». En este sentido, ha apelado a la implicación directa de los titulares: «La concienciación en materia de seguridad es clave en un momento en el que el autoconsumo ha alcanzado un notable grado de madurez en Baleares».
La normativa estatal establece, a través del Real Decreto 1699/2011, que las instalaciones de producción eléctrica de pequeña potencia deben ser revisadas al menos cada tres años por técnicos titulados designados por el titular. Esta obligación recae directamente sobre el propietario, que debe además conservar el informe de inspección y remitir copia a la Administración competente, poniéndolo a disposición en caso de requerimiento.
Desde ASINEM recuerdan que sólo profesionales acreditados puede realizar estas revisiones. En instalaciones de hasta 10 kilovatios, la inspección puede ser realizada por un instalador habilitado. Sin embargo, cuando la potencia supera ese umbral, es obligatorio que el trabajo lo firme un ingeniero o ingeniera competente, conforme a la normativa técnica vigente en baja tensión.
La patronal del sector incide en que el cumplimiento de estas revisiones no solo responde a una exigencia legal, sino que resulta clave para prevenir riesgos, optimizar el rendimiento de las instalaciones y prolongar su vida útil en un contexto de creciente implantación de energías renovables en las Islas.
En paralelo, ASINEM ha avanzado que su correduría vinculada al seguro colectivo incorporará controles específicos en los siniestros relacionados con instalaciones fotovoltaicas, en línea con las exigencias de las administraciones públicas, reforzando así el seguimiento del cumplimiento normativo.
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