Caos en las nóminas: miles de trabajadores de Baleares han recibido cantidades incorrectas que tienen que ser completadas; en el conjunto de España son 2,5 millones de asalariados. El presidente del Consejo de Graduados Sociales de España, Joaquín Bermejo, explica que esto se debe a que «el Real Decreto del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) 2026, aprobado el 17 de febrero con efectos retroactivos desde el 1 de enero, obliga a recalcular todas las nóminas emitidas desde ese momento con el nuevo importe de 1.221 euros mensuales».
En este punto, recuerda que «las empresas abonaron las nóminas de los meses de enero y febrero con un importe de 1.184 euros, lo que genera ahora liquidaciones complementarias. Este patrón, repetido desde 2022, evidencia una absoluta falta de previsión normativa que desestabiliza el sistema entero».
El presidente del Consejo de Graduados Sociales de España resalta que esto «impacta directamente y, según el propio Gobierno, a 2,5 millones de trabajadores que perciben el SMI: fijos, temporales con contratos inferiores a 120 días, empleadas de hogar, etc.». Además, subraya que se ven afectados «miles de despachos profesionales, que asumimos la carga administrativa de rehacer liquidaciones ya cerradas. Las pymes, sin capacidad para absorber estos sobrecostes repetidos, sufren especialmente. La responsabilidad política recae exclusivamente en quien aprueba normas y orden de cotización a destiempo
Entre 23.335 y 35.000 trabajadores baleares, afectados
Preguntado por el impacto en Baleares, Bermejo responde que «afecta a entre 23.335 y 35.000 trabajadores, según CCOO y UGT. Representa el 4,6 % de los asalariados en las Islas, una proporción baja pese al peso de hostelería y cuidados, que son sectores intensivos en SMI». En este punto, subraya que hay «miles de nóminas afectadas en una Comunidad Autónoma, donde la temporalidad agrava el impacto de estas improvisaciones normativas».
El presidente del Consejo de Graduados Sociales de España expone que «muchos trabajadores ya han recibido nóminas de marzo con complementos salariales atrasados por enero y febrero, o notificaciones de regularización pendiente. Otros lo verán en abril. Esta situación genera una confusión comprensible: los trabajadores tienen derecho a tener sus nóminas correctas desde el inicio de año y no recibir ahora pagos de meses anteriores; las empresas enfrentan retrasos en plataformas telemáticas». A su modo de ver, «es un desorden evitable que erosiona la confianza institucional y da una pésima imagen a la institución de la Seguridad Social».
¿Volverá a pasar en abril?
Bermejo advierte que este caos se volverá a producir en abril. «La regularización continúa en abril, mes de cierre trimestral para muchas empresas. Aquellas que no pudieron completar el proceso en marzo lo harán ahora». En su opinión, «sin cambios estructurales como plazos normativos estrictos y mesa de coordinación permanente, este patrón no debería repetirse en 2027. Cuatro años consecutivos demuestran que no se trata de un error puntual, sino de una deficiente gestión política del calendario laboral».
Para concluir, denuncia que «esta situación trasciende lo corporativo: la Seguridad Social, pilar de nuestra protección social, proyecta actualmente una imagen de desorganización intolerable. Exigimos a los Ministerios de Trabajo y Seguridad Social medidas inmediatas para garantizar que las normas lleguen a tiempo y con claridad. Los ciudadanos merecen certidumbre desde el 1 de enero, no rectificaciones forzadas en primavera».
Socialismo o libertadExactamente, suben los salarios pero cobras menos ese mes porque SIEMPRE TE SUBEN EL IRPF, el empresario más coste personal y el trabajador menos neto, siempre gana hacienda