La física Ornella Juliana Piccinni, investigadora del grupo Gravity del Institut d’Aplicacions Computacionals del Codi Comunitari (IAC3, de la UIB), ha sido elegida copresidenta del grupo de Ondas Continuas de la Colaboración Científica LIGO, una de las mayores redes internacionales dedicadas al estudio de ondas gravitacionales. El grupo Gravity está liderado por Alícia Sintes.
Piccinni compartirá el liderazgo con el también investigador del IAC3 David Keitel, en un hecho inédito: es la primera vez que las dos personas al frente de este grupo pertenecen a la misma institución. Desde esta posición, coordinarán junto a equipos de las colaboraciones Virgo y KAGRA algunos de los esfuerzos más ambiciosos de la física actual.
El grupo de Ondas Continuas centra su trabajo en la búsqueda de un tipo de señal muy particular: ondas gravitacionales extremadamente débiles, pero persistentes, que podrían estar siendo emitidas de forma continua por estrellas de neutrones en rápida rotación. A diferencia de las señales breves y ya famosas detectadas en colisiones de agujeros negros o estrellas de neutrones, estas emisiones son mucho más difíciles de captar y aún no han sido observadas directamente.
Los científicos creen que estas señales se producen cuando una estrella de neutrones no es perfectamente esférica. Basta una pequeñísima deformación —una especie de montaña de apenas unos centímetros— para que, al girar, genere una perturbación constante en el espacio-tiempo. Detectar esa señal desde la Tierra supondría un reto extraordinario, pero también un gran avance científico.
Para lograrlo, el equipo analiza datos de algunos de los instrumentos más sensibles del mundo, como los detectores LIGO, Virgo, KAGRA y GEO600. Sin embargo, el desafío no es solo tecnológico, sino también computacional: las señales buscadas son tan débiles que quedan ocultas entre grandes cantidades de ruido, por lo que es necesario desarrollar técnicas de análisis muy sofisticadas para poder identificarlas.
Además de estudiar estrellas de neutrones, el grupo también investiga posibles indicios de materia oscura, uno de los grandes misterios del universo. Los científicos exploran tanto señales indirectas relacionadas con fenómenos astrofísicos como posibles efectos directos de esta materia en los propios detectores.
Piccinni se incorporó al IAC3 en 2025 con un contrato Ramón y Cajal. Doctora por la Universidad La Sapienza, de Roma, ha desarrollado su carrera en centros de referencia internacionales En 2021 fue reconocida con el premio L’Oréal-UNESCO For Women in Science y ha participado en algunos de los mayores hitos de la física reciente como miembro de la colaboración LIGO-Virgo-KAGRA.
Una primera detección de ondas continuas abriría una nueva forma de observar el universo y permitiría estudiar con un nivel de detalle sin precedentes el interior de las estrellas de neutrones, donde la materia alcanza densidades extremas. Además, si se encontraran señales relacionadas con la materia oscura, el descubrimiento podría marcar un antes y un después en la comprensión del cosmos y ayudar a resolver una de las preguntas más profundas de la ciencia actual.
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