La escalada simultánea de los precios del alquiler comercial y de la vivienda está tensionando al límite la actividad de los autónomos en Baleares. Así lo advierte un estudio de la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA), organización vinculada al sindicato UGT, que sitúa en entre un 30% y un 45% el incremento acumulado de ambos mercados desde 2020, en un contexto marcado por la presión turística y la especulación urbanística.
El informe señala que los locales comerciales de menos de 100 metros cuadrados registran precios medios de entre 8 y 18 euros por metro cuadrado, aunque advierte de que estas cifras no reflejan la realidad de las zonas con mayor actividad económica y presión turística. En las principales calles comerciales, los costes se disparan: alquilar un local tipo de 80 metros cuadrados puede suponer entre 1.800 y 3.000 euros mensuales en Palma, mientras que en Inca se sitúan entre 900 y 1.500 euros, según el estudio. En Ibiza, los precios oscilan entre 2.000 y 3.500 euros y en Menorca, entre los 1.200 y 2.000 euros en Mahón y entre 1.100 y 1.900 en Ciutadella.
UPTA subraya que estas cifras corresponden a áreas de alta demanda, donde se concentra el consumo, mientras que los precios más bajos se registran en zonas periféricas, lejos del flujo económico real.
El peso del alquiler se ha convertido en el principal factor de presión para los pequeños negocios. Según el estudio, puede representar entre el 40% y el 50% de los costes directos de un establecimiento, un porcentaje que compromete la viabilidad de muchas actividades.
Encarecimiento de la vivienda
A esta carga se suma el encarecimiento de la vivienda. El mercado residencial mantiene una tendencia claramente al alza, con precios medios de entre 14 y 18 euros por metro cuadrado en el conjunto del archipiélago, tras un incremento cercano al 8% en el último año. En Ibiza, los alquileres alcanzan entre 18 y 22 euros por metro cuadrado, mientras que en Palma se sitúan entre 15 y 18 euros. En Menorca, los precios oscilan entre 13 y 16 euros en Mahón y entre 12,5 y 15 euros en Ciutadella, y en Inca entre 11 y 13 euros.
Esta doble presión, local y vivienda, configura, según UPTA, un escenario especialmente adverso para los autónomos, que deben afrontar simultáneamente ambos costes en un territorio con uno de los niveles de vida más elevados del país.
El estudio atribuye esta escalada a la especulación urbanística, señalando factores como la retención de inmuebles, la concentración de la propiedad y la influencia del mercado turístico. Ambas curvas de precios, añade, han evolucionado en paralelo en los últimos cinco años, con especial intensidad en zonas como Palma e Ibiza.
El presidente de UPTA, Eduardo Abad, advierte de que Baleares se ha convertido en uno de los territorios donde resulta más difícil rentabilizar un pequeño negocio. «El peso del turismo y la concentración de la propiedad están generando un mercado cada vez más inaccesible para los autónomos», sostiene.
En su opinión, el modelo actual prioriza la rentabilidad a corto plazo frente a la sostenibilidad económica y social, lo que pone en riesgo la continuidad del tejido comercial de proximidad y la diversidad económica de las ciudades.
mes se mereixen, votaren merdasa peperra perque se sentien empresaris.... anaven als mitins a aplaudir els moneiots dretans, i se les cregueren, ido si, polls entrats amb pastures de fa poc, autonomos, i ara cataplam....ido fort... disfrutau ses dretes, ses vostres estimadas dretas, moneiots.