El pleno del Parlament balear ha vuelto a evidenciar este martes las tiranteces entre PP y Vox. La presidenta del Govern, Marga Prohens, ha reclamado a la portavoz de Vox, Manuela Cañadas, que «faciliten el cambio». «Deben escoger ser parte de la solución o estar en el bloqueo por órdenes de Bambú», ha lanzado la presidenta a sus antiguos socios durante la sesión de control al Govern. Allí Prohens ha asegurado que el PP ha cumplido todos sus acuerdos con Vox y que quienes los han roto «han sido ustedes».
Las palabras de Prohens eran una clara alusión a movimientos de Vox como tumbar el techo de gasto, impidiendo aprobar unos presupuestos para 2026; o su voto en contra a enmiendas a la Ley Ómnibus, por el que el Govern ve bloqueadas amplias reformas legislativas; y su falta de apoyo al plan anticrisis, que el PP aprobó con el PSIB (una alianza que ha irritado a los de Santiago Abascal).
Prohens ha afirmado que los acuerdos pendientes dependen de modificaciones legislativas que ya se están tramitando y que por lo tanto «antes del verano quedarán cumplidos todos nuestros acuerdos con Vox». La presidenta, en cambio, acusaba a los de Cañadas de instalarse en el bloqueo por directrices de su dirección nacional.
Estas declaraciones han sido precisamente a cuenta de uno de los pactos PP-Vox esta legislatura: el del plan piloto de libre elección de lengua en los colegios. Cañadas lo ha puesto sobre la mesa porque el compromiso incluía fomentar la adhesión de al menos un centro en cada comarca para que los padres tengan oferta en todas las zonas. La diputada de Vox exigía a Prohens rendir cuentas de las gestiones realizadas para alcanzar ese objetivo, pero a su vez era una oportunidad para confrontar su visión sobre el modelo lingüístico: Cañadas ha argumentado que la Ley de Normalización, el decreto de mínimos y la autonomía de centros (cuestiones que el PP sitúa como líneas rojas) han creado «el caldo de cultivo perfecto para que unos pocos controlen la educación en Baleares y ninguno de ustedes se atreva a meterle mano». «Dejen de tratar a los padres como obstáculo», ha reivindicado la portavoz de Vox.
Prohens ha respondido que el Govern ha puesto recursos a disposición de los centros que se quieran sumar al plan, pero recordaba que acordaron que esa adhesión sería voluntaria: «La última palabra la tienen los centros». Actualmente hay 19 centros incorporados, y Prohens ha defendido que el plan se ha desarrollado «con absoluta normalidad y tranquilidad».
Bla, bla, bla y sigue............