El PP plantea que los Consells Insulars puedan elevar los límites actuales de plazas en albergues, tanto juveniles como turísticos. Se trata de dos enmiendas presentadas por los ‘populares’ a la ley ómnibus, que este martes sacó a relucir el PSIB durante el pleno del Parlament.
Las enmiendas afectan a dos leyes: la de tiempo libre educativo y la de turismo. Con ambas se fijó un límite de 150 plazas para los albergues en Mallorca, 80 en Menorca y Eivissa y 60 en Formentera. Con los cambios que propone ahora el PP ese tope se mantiene con carácter general, pero se introduce la posibilidad de cada isla pueda, a través de una resolución del conseller competente, elevar ese número.
En el caso de los albergues turísticos, esto podría abrir la puerta a que algunos recuperaran el número de plazas que tenían hasta 2022. Ese año, un decreto del Govern de Armengol introdujo cambios en la normativa para diferenciar los albergues turísticos de los propiamente juveniles, y para algunos negocios el tope implicó disminuir su capacidad previa. Con las enmiendas a la ley ómnibus podrían incrementar su máximo mediante resolución del conseller insular, pero eso sí, sin crecer respecto a lo que tenían en 2022.
«Lo que se busca es un mayor control y siempre sin superar las plazas que ya tenían cuando eran considerados albergues juveniles», indicaron en la Conselleria, asegurando que no supondrá un crecimiento de la oferta alojativa (aunque respecto a 2022). Recordaron asimismo que quien introdujo estas plazas en el circuito turístico fue la izquierda.
El PSIB en cambio entiende que estas enmiendas sí pueden traducirse en la práctica en un crecimiento neto de la capacidad real de alojamiento porque la redacción no vincula expresamente el aumento a plazas disponibles en la bolsa ni a ningún otro condicionante (los socialistas interpretan que, sencillamente, implicará rehabilitar plazas preexistentes que estos albergues tuvieron en el pasado).
«Por la puerta de atrás pretenden que los albergues puedan incrementar las plazas. Es el PP de siempre, de la cantidad y el descontrol», dijo el diputado Marco Guerrero, que acusó al PP de pretender regularizar con sus enmiendas un albergue de Eivissa «vinculado al turismo de borrachera».
El conseller Bauzá exhibió contundencia contra ese establecimiento en particular («Nos tendrá delante», aseguró) pero esquivó la cuestión sobre el número de plazas de los albergues en las tres ocasiones en las que el PSIB insistió en este asunto a lo largo de la sesión. Bauzá se defendió de las «temerarias» críticas del PSIB (y de Més) afeándoles que en su mandato «consideraron que poner límites era opcional y lo hicieron en el último momento con la moratoria antes de tocar el pitido final de la legislatura»: «Dieron plazas a todo el que las quisiera con una simple declaración responsable que nadie comprobó si era cierta». El conseller del PP aseguró que las Islas están preparadas para recibir los turistas previstos este verano porque gestionan «con responsabilidad». «Nuestro modelo es claro, no queremos más plazas, queremos mejor oferta», declaró.
El PSIB, por su parte, subrayó que «es la segunda vez que el PP intenta hacer este cambio» sobre los límites de los albergues esta legislatura. «¿Qué presiones están teniendo? ¿Tienen nombres y apellidos?», preguntó Marco Guerrero.