La Policía Nacional y la Guardia Civil de Mallorca ya disponen de un protocolo de actuación específico ante la posibilidad de que el hantavirus pueda llegar a Balears, un escenario que las fuentes consultadas consideran por ahora «altamente improbable», aunque ambas fuerzas de seguridad trabajan desde hace días con medidas preventivas y planes de contingencia.
El operativo contempla distintos niveles de respuesta en función del riesgo. Para los casos más graves o ante intervenciones con sospechosos de infección, los agentes utilizarían equipos EPI de protección integral, mientras que en situaciones de menor riesgo o con dudas sobre un posible contagio se recurriría a mascarillas de alta protección y otras medidas preventivas.
Las instrucciones internas también incluyen protocolos de desinfección en vehículos policiales. Así, se recomienda una limpieza previa de los coches patrulla y un segundo repaso posterior si se ha trasladado a una persona sospechosa de estar infectada. En caso de producirse un brote, los detenidos serían separados entre sí para evitar contactos innecesarios.
«En cualquier caso, es Sanidad Exterior la que nos indica los pasos a seguir», ha explicado una alta fuente policial, que recuerda además que el hospital de Son Espases, centro sanitario de referencia en Balears, dispone de un módulo específico para detenidos. Allí podría permanecer aislado cualquier arrestado que presentara síntomas o hubiera dado positivo.
La Guardia Civil cuenta además con unidades especializadas NRBQ (Nuclear, Radiológica, Biológica y Química), preparadas para actuar en incidentes relacionados con agentes biológicos. Estos equipos ya han realizado ejercicios y simulacros en el Puerto de Palma ante posibles emergencias sanitarias. En España, hay 2.500 funcionarios con formación en la lucha bacteriológica.
Por el momento, ni la Policía Nacional ni la Guardia Civil han reforzado la seguridad ni los controles en el puerto y el aeropuerto de Palma porque «no hay motivos», aunque las autoridades permanecen pendientes de la evolución internacional del brote detectado en el crucero MV Hondius, que ha obligado a activar protocolos sanitarios especiales en España.
La Dirección General de la Policía distribuyó esta misma semana un protocolo preventivo interno en el que se considera que el riesgo de contagio es «bajo y fundamentalmente ambiental». El documento recomienda el uso de mascarillas FFP2 o FFP3, guantes de nitrilo, protección ocular y monos desechables en determinados escenarios.
El hantavirus se transmite principalmente por inhalación de partículas contaminadas procedentes de orina, saliva o excrementos de roedores infectados, aunque algunas variantes —como la cepa andina detectada en Sudamérica— pueden llegar a transmitirse entre personas en contactos muy estrechos.
Las autoridades sanitarias insisten, no obstante, en que el riesgo para la población general sigue siendo muy bajo. Y aluden al sentido común para no generar alarma: «No hay ni un caso confirmado en España y mucho menos en Mallorca, no hay motivos para estar alarmados», sostienen las fuentes policiales consultadas.
Siempre ocurren estas desgracias cuando gobierna la extrema izquierda con Sanchez a la cabeza.