El Govern aprobará el viernes cambios en las condiciones del plan 'Lloguer Segur' para captar más viviendas, ya que desde noviembre de 2024 sólo ha incorporado 82, un ritmo muy inferior al pretendido. La presidenta del Govern, Marga Prohens, ha actualizado la cifra durante la sesión de control en el pleno del Parlament, y el dato ha arrancado abucheos de la izquierda ya que el Ejecutivo prometía originalmente movilizar unas 3.000 viviendas. Aun así, la 'popular' ha sacado pecho de su política porque son viviendas alquiladas con precios inferiores al mercado y porque la expropiación de viviendas vacías en la etapa del Pacte sólo dio como resultado la incorporación de 16 pisos.
En esa línea, la presidenta ha insistido, como ya hizo la semana anterior, en que el mercado del alquiler en Baleares es «una Comunidad de pequeños propietarios» y «prefieren tener su casa cerrada porque tienen miedo» a arrendarla debido a «leyes estatales que protegen a los delincuentes». Ante las críticas de Josep Castells (Més per Menorca), Prohens ha replicado que «lo que ha fracasado es la declaración de zonas tensionadas» limitando los precios en Cataluña.
Castells ha cuestionado que el problema esté en el miedo de los propietarios: «Pensaba que para eso estaba el programa de Lloguer Segur», ha dicho el menorquinista, ironizando al preguntar por qué estos caseros no están «haciendo cola para poner su vivienda en el programa».
En cambio, el diputado ha puesto el foco en el «acaparamiento» de viviendas por compradores extranjeros para segundas residencias, casas «que mantienen vacías gran parte del año». «Esa es la realidad y no tienen ninguna medida para atacar el problema», ha protestado el diputado, que ha afeado al PP que tumbara la ley para limitar las compras de vivienda por parte de extranjeros. «Ni se la leyeron», ha lamentado.
Porque no leo noticias sobre el caso de las supuestas irregularidades en la conversión de un local en vivienda de precio limitado por parte del alcalde de la 2a ciudad de Baleares? Hoy han hablado de esto en el pleno, y por aqui ni rastro