El Gobierno ha reconocido a través del Informe del Departamento de Seguridad Nacional (DSN) que hay más de 600 narcolanchas tipo go-fast sospechosas de llevar a cabo operaciones relacionadas con el tráfico de estupefacientes, principalmente en el área del Estrecho de Gibraltar, así como una expansión de las zonas de alijo cada vez más hacia el oeste (costa de Huelva y Portugal) y hacia el este (arco de Levante, desde las costas de Murcia hasta las de Gerona y Baleares). «En lo que respecta al tráfico de hachís, en 2025 parece haberse reactivado la ruta desde Marruecos, principal productor mundial, hacia España», señala el informe del Departamento de Seguridad Nacional de Presidencia del Gobierno, al que ha tenido acceso Europa Press.
El informe analiza 2025 y cita el fallecimiento de un agente de la Gendarmería de Portugal en el río Guadiana, al ser embestida su embarcación oficial por una narcolancha. La semana pasada fallecieron dos agentes de la Guardia Civil cuando perseguían una narcolancha a 80 millas de Huelva. «Cabe destacar que se han mantenido las agresiones y hostigamientos a miembros de las FCSE. Los narcotraficantes, en ocasiones, no dudan en embestir vehículos terrestres y embarcaciones cuando perciben riesgo de interceptación o pérdida de la droga, evidenciando una mayor agresividad hacia los agentes», apunta. Aunque el número de incidentes violentos registrados contra las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado «no ha sido especialmente elevado en comparación con años anteriores», Seguridad Nacional avisa de que «se está detectando una mayor capacidad ofensiva», citando el uso de armas de guerra por estas organizaciones criminales.
VULNERABILIDAD CRECIENTE: DROGAS E INMIGRACIÓN ILEGAL
«Las zonas del Estrecho de Gibraltar y del arco Canarias-Atlántico presentan una vulnerabilidad creciente para España», reconoce el Ejecutivo. En este sentido, menciona que algunos grupos organizados podrían estar utilizando las rutas y medios originalmente diseñados para el tráfico de drogas para realizar actividades vinculadas a la inmigración ilegal, diversificando de esta manera su actividad delictiva. En concreto, alude a que desde el COVAM (Centro de Operaciones y Vigilancia de Acción Marítima, dependiente de la Armada) se ha informado de más de 600 embarcaciones tipo go-fast, sospechosas de llevar a cabo operaciones relacionadas con el tráfico de estupefacientes, principalmente en el área del Estrecho de Gibraltar.
«En lo que respecta al tráfico de hachís, tras el gran descenso en las aprehensiones experimentado en 2023, que se mantuvo durante el año 2024, en 2025 parece haberse reactivado la ruta desde Marruecos, principal productor mundial, hacia España», advierte. El informe, en otro apartado, también destaca las «excelentes» relaciones económicas con el país vecino y que el año pasado España fue su primer socio comercial.
GUADALQUIVIR Y COLABORACIÓN CON PORTUGAL
El DSN continúa explicando que si bien el tráfico de esta sustancia se canaliza principalmente por vía marítima, una vez introducida resulta «significativa» la cantidad de hachís transportada oculta en camiones, tendencia ya detectada en 2023 y que continúa en aumento, persistiendo rutas terrestres desde Almería, Granada y Cádiz hacia Francia y el resto de Europa.
Asociado al tráfico por mar, también resalta el «sensible» incremento de aprehensiones de combustible en el sur de España, en particular en las provincias de Cádiz y Huelva, destinado a abastecer a las narcolanchas. «La presión ejercida sobre el narcotráfico en el Golfo de Cádiz y la desembocadura del río Guadalquivir ha provocado que las organizaciones dedicadas a esta actividad ilícita hayan desplazado su zona de influencia a la provincia de Huelva, río Guadiana y zona del Algarve, en Portugal», prosigue el documento. En este sentido, subraya que conscientes de la gravedad del problema, las autoridades y fuerzas de seguridad españolas y portuguesas mantienen un esfuerzo continuo y coordinado para combatir esta amenaza. Así, señala que las zonas de alijo se van ampliando cada vez más hacia el oeste (costa de Huelva y Portugal) y hacia el este (arco de Levante, desde las costas de Murcia hasta las de Gerona e Islas Baleares), «detectándose incluso llegadas de embarcaciones al sur de Francia y a Italia».
EMERGENTE RUTA ATLÁNTICA
En este punto, el DSN vuelve a citar a Marruecos. «Ante el temor de perder las embarcaciones, con el consiguiente menoscabo económico, las organizaciones criminales operan desde Marruecos, evitando acercarse a las costas españolas para no ser intervenidas», advierte el informe, añadiendo que se recurre a otras embarcaciones pequeñas semirrígidas, pesqueros, veleros o recreativas. «En la emergente »ruta atlántica del hachís', la droga es cargada frente a las costas atlánticas marroquíes y se traslada en embarcaciones a países africanos más al sur, como Senegal, Guinea Bissau y Guinea Conakry, donde es alijada para su posterior transporte por vía terrestre a través del Sahel hacia Libia, desde donde puede enviarse a Europa o seguir hacia países de Oriente Próximo", dice.
Para maximizar los beneficios y evitar que se pueda rastrear el dinero, las organizaciones criminales están haciendo «trueques» entre la cocaína y el hachís, utilizando la misma embarcación que importa la cocaína a África y Europa para transportar el hachís hacia dichos países. La cercanía con Marruecos también es clave a la hora de analizar la «reactivación» de tácticas como el de la modalidad aérea usando «aeronaves de diferente tipología, incluidos drones, que realizan vuelos clandestinos entre Marruecos y España para transportar partidas de hachís», como ha quedado acreditado en operaciones policiales.
¿Que el Gobierno avisa? Lo que tiene que hacer el Gobierno es poner los medios y la legislación adecuados para evitarlo.