El Servicio de Salud de Baleares ha establecido los servicios mínimos para la huelga estatal convocada por el personal sanitario médico y facultativo del grupo A1 del Sistema Nacional de Salud entre los días 18 y 22 de mayo contra la reforma del Estatuto Marco propuesta por el Ministerio de Sanidad. La huelga comenzará la medianoche del lunes y finalizará a las 23.59 horas del viernes, aunque en los centros con turnos el paro concluirá una vez termine el último servicio programado, ha informado la Conselleria de Salud este sábado en una nota.
En atención hospitalaria, los servicios mínimos serán equivalentes a los previstos para días festivos, aunque se reforzarán determinadas áreas. Así, en las especialidades con pacientes ingresados y en los servicios centrales que atienden hospitalizados se incorporará un especialista más por servicio en turno de mañana, salvo en anestesia, donde se añadirán dos facultativos.
Además, los servicios considerados críticos o urgentes, como oncología, hematología, cirugía oncológica, urgencias, diálisis, hospital de día y farmacia hospitalaria, mantendrán el 100 % de la actividad para garantizar tratamientos y atención asistencial. En atención primaria, entre las 8.00 y las 15.00 horas habrá al menos un médico y un pediatra por centro de salud, mientras que en aquellos con más de 20.500 tarjetas sanitarias habrá dos médicos y un pediatra.
Durante el turno de tarde también deberá mantenerse un médico y un pediatra, cuando exista este servicio. En los puntos de atención continuada (PAC), así como en los servicios de urgencias y emergencias del SUAP y el 061, la cobertura será del 100 % durante toda la huelga debido al carácter esencial de la asistencia prestada. El Servicio de Salud ha precisado además que no se han fijado servicios mínimos para el personal MIR debido a las características específicas de su relación laboral.
Así podrán dedicarse más a la sanidad privada, sin problemas con el horario de la pública, y además podrán aumentar la clientela. Si en la sanidad pública cumplieran el horario y tuvieran la dedicación por la que tan generosamente cobran, casi no habría listas de espera.