El Govern mantiene la posición tras la declaración del empresario Víctor de Aldama en la Audiencia Nacional. Lejos de pedir disculpas públicas a Francina Armengol como le exigían los socialistas, en el Ejecutivo 'popular' contraatacan: «Es el PSIB el que tendría que pedir perdón a los ciudadanos de las Islas». Responden que el empresario no hizo más que corroborar que la expresidenta «les dejó entrar hasta la cocina pero no cobró».
El presunto conseguidor comparecía ayer ante el juez a cuenta del informe de la UCO sobre el contrato balear. Allí el empresario relató que Koldo presumió delante de él de la relación que mantenía con la expresidenta de Balears y actual presidenta del Congreso, Francina Armengol, pero declaró que no le constan que se cobraran comisiones en Baleares por los contratos de mascarillas adjudicados a la presunta trama en la pandemia, mientras que sí lanzaba esa acusación al expresidente canario, Ángel Víctor Torres.
«No hizo más que confirmar lo que ya sabíamos: que el contacto de Koldo García y sus compañeros de viaje era Francina Armengol y por eso hubo un intercambio de 65 mensajes con un trato, diría cariñoso, entre Koldo y Armengol», ha declarado el vicepresidente y portavoz del Govern, Antoni Costa. El conseller ha hecho burla de la indignación del PSIB: «Nos reclaman que pidamos disculpas porque supimos ayer lo que nadie había dicho, que Francina Armengol no cobró. Hombre, sólo faltaría. Es que si ayer Aldama confirma que Francina Armengol ha cobrado, el escándalo sería de proporciones gigantescas».
Con esto Costa subrayaba que el núcleo de la investigación nunca fue si los miembros del Govern de aquel entonces se habían embolsado comisiones. El portavoz insiste en responsabilizar a Armengol y los suyos «por haber dejado que una trama corrupta estafara 3,7 millones de euros» a las arcas públicas. «No he escuchado a ningún miembro de aquel Govern pedir disculpas por abrir las puertas a una organización criminal», ha zanjado.
Anti todo, Eskorbuto