El monumento de sa Feixina ha aparecido este domingo vandalizado, con el agua de la fuente teñida de rojo y pitadas antifascictas en el monolito. "Racismo nunca más, fascismo ni ahora ni nunca", se lee en las pintadas, que se suman a manchas de pintura que han aparecido esta misma semana. El color rojo del agua puede representar la sangre derramada durante la 'Desbandá', la carga del crucero 'Baleares' contra la población civil en Málaga. Precisamente el monumento se erigió en homenaje a este crucero.
Las pintadas han aparecido justo antes de la celebración de una convocatoria ultra en defensa del mantenimiento del monumento. Apenas 18 personas se han sumado a la protesta, en la que ha habido una fuerte presencia policial en previsión de posibles incidentes. De hecho, la convocantes de la concentración se han colocado junto al monumento vandalizado.
El monumento de sa Feixina se encuentra actualmente en un choque jurídico entre el Gobierno central y el Ayuntamiento de Palma. El Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática ha ordenado su retirada al incluirlo en el Catálogo estatal de símbolos contrarios a la memoria democrática, al considerar que el monolito, levantado en 1948 en homenaje al crucero franquista Baleares, mantiene un carácter de exaltación del franquismo pese a la retirada de toda la simbología franquista en 2010 con la socialista Aina Calvo como alcaldesa.
La noticia llegó el mismo día en que el Ayuntamiento de Palma, con apoyo de PP y Vox, aprobó su máxima protección patrimonial mediante su inclusión en el catálogo municipal con la declaración de Bien de Interés Cultural (BIC). Cort sostiene que existen sentencias firmes del TSJIB y del Supremo que avalan su conservación por su valor arquitectónico y patrimonial. Actualmente, el Consistorio ha recurrido la orden estatal y pide suspender cualquier demolición, por lo que el conflicto previsiblemente acabará otra vez en los tribunales.
Guerra Civil ya y poner las cosas en su sitio de nuevo, pero esta vez definitivamente