El domingo no es un día cualquiera. El Hestia juega en Son Moix (12h) su segundo derbi de la temporada en tierras malloquinas y el tercer enfrentamiento en un plazo de ocho días.
Este viernes, mientras los jugadores empezaban a llegar a Bintalfa para seguir con su rutina de entrenamiento tanto en el gimnasio como en la pista, el técnico del Hestia Menorca Javi Zamora aprovechó para atender a los medios de comunicación en la previa de un duelo capital para comenzar a poner tierra de por medio en la clasificación. «Cuando digo que es un partido más de esta Liga, una de las más apasionantes de Europa, es que todos los días preparamos los partidos con la misma ilusión y todos tienen sus pinceladas de partido especial», asegura el míster.
«Evidentemente es un derbi, es contra Fibwi y hemos perdido de uno en la ida. Yo me quedo con ese final de posesión de Jalen y el balón en sus manos para intentar ganarlo», cuenta al ser preguntado por las decisiones arbitrales del partido de la segunda jornada disputado en Bintalfa. «Y bueno, eso es el básquet. Hay días que ese balón entra, otros días que no. Hay muchas cosas que mejorar siempre cuando pierdes y también cuando ganas. Y muchas cosas que reforzar cuando ganas y también cuando pierdes», desarrolla sobre la capacidad de trabajo y mejora de todo su equipo.
Sensaciones inmejorables
Con el compromiso entre semana en Santiago de Compostela ya superado, Javi Zamora confía en que el equipo llegue en óptimas condiciones físicas y mentales al derbi contra el conjunto que dirige Pablo Cano.
«El otro día estábamos hechos polvo después de perder un partido en la prórroga, en el que vas 35 minutos por encima y en el que los chicos hicieron un esfuerzo físico sensacional. Tuvimos que viajar en el día y los chicos dieron la cara, pero sabemos que hay muchas cosas que reforzar para bien porque creo que hicimos uno de los mejores partidos de la temporada», afirma el preparador madrileño.
«El equipo está intentando recuperarse del esfuerzo que hizo en Santiago, ya con el foco puesto en el derbi de este fin de semana. Tenemos poquitos días, pero la verdad es que hemos tenido un microciclo de tres semanas de preparación de este carrusel de partidos. Sabíamos que iba a ser duro el tema de los desplazamientos, cuatro partidos fuera de casa suponen muchas cosas, no solamente a nivel logístico, sino también a nivel de programación, de planificación, de descansos, de cargas...», reconoce el también seleccionador en las categorías inferiores de la selección española.
Compromiso colectivo
En ese sentido, la fiebre de Thad McFadden y las molestias en la espalda de Spencer Littleson marcaron el choque en el Fontes do Sar, pero parece que ya han quedado atrás.
«Los chicos aprietan los dientes. El otro día no sabíamos si McFadden podía viajar, si iba a tener problemas porque iba con una mascarilla, tenía fiebre... le preguntamos si quería probarse y le sentó hasta bien el paracetamol porque hizo un auténtico partidazo», revela sobre el estado del escolta estadounidense en las horas previas al duelo frente a Obradoiro.
En lo que a Littleson se refiere, el estadounidense le dio el mismo feedback a su entrenador que el dado ante Cantabria: «Coach, lo que necesite el equipo». «Quizás no pueda dar u ofrecer ese mejor nivel que ha estado mostrando durante muchas jornadas, pero creo que está cerca de conseguirlo porque ya está entrenando con normalidad. Pero siempre está dispuesto a jugar, a dar faltas, a salir unos minutos y ayudar en defensa, a dar una rotación...», enumera un Javi Zamora que tiene a sus soldados listos para la batalla.
Arteaga y Molins, a pesar de ser dos tipos estupendos y queridos por la afición, no están para jugar en la categoría, y lo sabes.