El baloncesto es tan caprichoso que para hacer balance de este duelo hay que remontarse a la primera victoria de Palmer en la temporada. Fue en noviembre de 2025, ante Hestia Menorca, en el primer partido sin Marco Justo tras su dimisión y con Pablo Rosado al cargo del banquillo con Lucas Victoriano ya firmado. La vida ha cambiado tanto en Palmer desde ese partido que en Menorca afrontan un duelo ante un equipo completamente nuevo.
Ese escenario obedece a una serie de movimientos que han cambiado la hoja de ruta del equipo mallorquín. Tanto en plantilla como en el banquillo. Después de tres entrenadores, ha sido Juani Díez el encargado de levantar a un equipo en el que han aterrizado hasta cuatro caras nuevas: Duda Sanadze, Archange Izaw-Bolavie, Josh Roberts y un Phil Scrubb que ha subido el nivel del equipo de una forma colosal. Muestra de ello son las dos victorias consecutivas con las que llega Palmer a este encuentro para sumar un total de cinco que les hacen soñar con la permanencia.
Para entender la mejora de este Palmer hay que bucear hasta sus básicos. Y es que el equipo de Juani Díez no solo ha crecido desde el nivel individual de todos y cada uno de sus jugadores, sino que a nivel táctico han logrado crecer de manera notable desde la defensa. Los de la isla vecina cada vez son más consistentes en la defensa, mostrando alternativas mixtas, siendo agresivos y rotando con solidez. Esto se traduce en una mejora en puntos recibidos, el equipo de la zona baja con mejor eficiencia defensiva desde que Juani tomó las riendas del equipo.
Es cierto que el conjunto de Son Moix ha sufrido mucho en la zona, pero van limando la situación con un Roberts que ha puesto su motor al servicio del equipo y un Bolavie que va madurando como pívot en un sistema que le está permitiendo aportar a nivel defensivo gracias a su molde físico.
A nivel ofensivo el equipo ha logrado asentarse desde el juego de bloqueo directo, donde brilla un Scrubb que ha dado empaque en el juego a media pista y permitiendo a jugadores como Sanadze brillar con garantías, al igual que un grupo de jugadores que han asumido su rol progresivamente.
También se ha asentado el rebote ofensivo: Palmer es, desde enero, el sexto mejor equipo en porcentaje de rebote de ataque con 30,3 por ciento. Estos factores han elevado el tono competitivo de un equipo que sueña con salvarse y que no se parece en nada al que ganó a Menorca en noviembre.
No será una prueba sencilla para un Hestia Menorca que, aún partiendo como favorito, es conocedor del potencial de un equipo que ha pegado un salto cualitativo tanto en juego como en sensaciones. La iniciativa, el ritmo y la defensa de bloqueo directo marcarán gran parte de la hoja de ruta de los locales, que buscan quitarse la espina de la derrota de la jornada 7 para salir vencedores de un derbi que pinta apasionante.