Treinta y dos días después de disputar su último partido en casa frente a Grupo Alega Cantabria, el Hestia regresa este miércoles a Bintalfa para medirse a Palmer Basket (20.30h) en el último derbi balear de la temporada —salvo que los menorquines y el Fibwi Mallorca se cruzaran en unos hiptéticos playoffs— con ganas de que la noche acabe igual que la última en su feudo: con victoria.
La gran noticia de cara a este encuentro continúa siendo la ausencia de Thad McFadden. El futuro en el Hestia del internacional por Georgia parece estar más en el aire que nunca a tenor de las palabras de Javi Zamora.
«Con el tema de Thad estamos evaluando cómo proceder. Ha tenido un problema personal, al que ya nos referimos hace dos semanas», relata el preparador, aunque catorce días atrás era semana de ventanas FIBA y McFadden venía de lucirse en Alicante. A su vez, en la previa de Estudiantes se anunciaba la disponibilidad total de los doce jugadores de la plantilla, conociéndose la baja del estadounidense un par de horas antes del partido.
«Ha tenido que ausentarse para resolverlo y estamos decidiendo cómo actuar. No va a jugar este miércoles e imagino que en las próximas horas y días podremos dar más información», comenta en una explicación envuelta de misterio e incertidumbre el técnico Javi Zamora, cuyo foco, al igual que el del resto de la plantilla, antes «estaba en Estudiantes» y ahora «está en Palmer».
El dolor de la derrota
Precisamente frente al ‘Estu’, el Hestia sufrió una derrota (85-78) en el último partido de su particular maratón a domicilio. Esta corta su meteórica escalada en su propósito de alcanzar los puestos que aseguran el factor cancha en los playoffs.
No obstante, el entrenador y director deportivo de la entidad insular se muestra orgulloso por la forma en que su equipo ha encajado este traspié. «El principal apunte positivo que sacamos del partido del otro día es que al equipo le duele perder. Eso es una buena señal porque indica que las dos últimas derrotas son en Santiago y contra Movistar Estudiantes: partidos muy cerrados y con opciones de ganar», argumenta Javi Zamora.
«El equipo está con esa ambición de poder plantar cara a esos proyectazos y a esos auténticos transatlánticos. Eso quiere decir que los chicos trabajan con una filosofía muy clara en la que nos comprometimos a tratar de competir al máximo cada partido como si fuese el último y, en principio, estamos cumpliendo», asegura el madrileño.
Se busca revancha
El duelo ante Palmer Basket no va a ser menos. El precedente de la primera vuelta de poco sirve tanto para unos como otros, atendiendo a los cambios experimentados en ambas plantillas.
En el lado menorquín, Thad McFadden se estrenaba con derrota (80-83) en el último patinazo antes de iniciar la era Zurbriggen. Con la adición del argentino, el Hestia dejaba atrás el balance de dos victorias y cinco derrotas y ponía la directa hacia los puestos de playoffs en los que está instalado en la actualidad.
Asimismo, Palmer Basket sumaba su primer triunfo del curso de la mano de Pablo Rosado, segundo del dimisionario Marco Justo. El argentino Lucas Victoriano no consiguió enderezar el rumbo, ni mucho menos —la derrota por 70 puntos de diferencia frente a Obradoiro en Son Moix, la más abultada en la historia de la categoría, le sentenció—, pero el que era su ayudante, Juani Díez de Acharán, está dando con la tecla para sacar del descenso a los mallorquines de manera momentánea. La primera encadenación de triunfos esta campaña en clave palmesana tras ganar a un rival directo como Tizona Burgos (88-72) habla por sí sola. Pero el respeto por el Hestia Menorca es máximo.
«Tiene varios jugadores con puntos en las manos. Esta mañana he visto que entre sus escoltas y aleros sacaba una media de 40 puntos por partido: Lobo tenía 13, luego McFadden, Littleson...», señala el joven preparador argentino, incluyendo al ausente exterior con pasaporte georgiano. Además, «si ves a Zurbriggen, en el nivel que está siendo capitán general, y cuando él se sienta, sale Cone, dices ‘bueno, claro’».
Por último, Díez de Acharán hace referencia al «gran trabajo» de los interiores menorquines, algo venidos a menos. La pintura es también el gran lunar de Palmer, el cual está compensando la falta de una referencia total en el puesto de ‘5’ tal y como viene haciendo el Hestia a lo largo de toda la temporada.
Aúpa hestia Menorca ✌️