Montagut tiró de oficio y con una canasta imposible sobre la bocina consiguió congelar el pabellón Polideportivo Sergi Llull y dar la victoria a CB Navàs Viscola (73-75), culminando un duelo intenso entre los equipos dirigidos por Jodrá e Suau que se resolvió en el último instante. Navàs entendió antes que nadie con qué intensidad debía jugar para ganar y lo llevó a la práctica desde el primer minuto. Su referencia interior, Keita, marcó territorio en la pintura y terminó firmando una actuación dominante de 21 puntos, imponiendo presencia física y ritmo competitivo en los primeros compases.
El primer cuarto se cerró con ligera ventaja visitante (18-20) en un duelo ya áspero y exigente. El segundo periodo confirmó esa dinámica. Navàs jugaba con claridad, moviendo bien el balón bajo la dirección de Monés, muy sólido en la conducción del juego, mientras que Alba aparecía a base de destellos desde el perímetro para sostener la ventaja visitante. Sa Tintina competía, encontraba soluciones cerca del aro y respondía al empuje del público, pero los catalanes administraban mejor el ritmo del encuentro y se marchaban al descanso 29-33.
El regreso de vestuarios cambió parcialmente el paisaje. Sa Tintina elevó su nivel defensivo y encontró el liderazgo de Xavi Hernández, bien secundado por Martí Corbera y el trabajo constante de Guillem Garcia, que firmó una actuación completa (18 puntos y 11 rebotes). El conjunto menorquín logró equilibrar el marcador al final del tercer cuarto (55-55), devolviendo el partido a un escenario de máxima incertidumbre.
El último cuarto se convirtió en un intercambio de golpes. Sa Tintina consiguió recuperarse del impacto inicial y competir de tú a tú, pero cuando el partido entró en territorio de decisiones finales, Navàs impuso su mayor oficio. Con el marcador igualado y el reloj consumiéndose, Montagut encontró el único espacio libre para lanzar y su tiro ganador decidió el partido. Sa Tintina reaccionó una y otra vez, compitió y tuvo opciones hasta el final pero Navàs fue el equipo que primero entendió la intensidad que exigía el encuentro… y el que supo gestionarlo mejor cuando llegó el momento decisivo. 73-75 en una mañana gélida.