Con las gradas a rebosar en el Pavelló Menorca y teñidas de rosa por la presencia de los participantes en la quinta edición de la Bàsket Menorca Cup, el pabellón se puso en pie para reconocer al ex Hestia Pablo González Longarela. Cerrado el reconocimiento, la grada activó el modo partido grande y no se bajó de ahí en toda la noche.
En ese ambiente coral, con el basket average (+8) flotando como referencia y tras un tramo exigente lejos de casa, el Hestia regresaba a su pista para medir su momento real ante un Alimerka Oviedo en plena dinámica positiva, sostenida en buena parte por su capacidad para sufrir en defensa y para castigar desde el perímetro: un demoledor 14 de 36 desde la linea marcó el partido desde el inicio.
Porcentajes a la baja
De nuevo, los bajos porcentajes de lanzamiento en todos los parámetros, con 10 de 19 en tiros libres y 5 de 19 desde el triple, condenaron al Hestia Menorca en su regreso a Bintalfa en un partido que se decidió desde el detalle y en el que se tuvo la sensación, por momentos, de ya haberlo vivido.
Javier Zamora arrancó con Jalen Cone, Spencer Littleson, Adams Sola, Nico Galette y Fynn Schott, mientras que Javier Rodríguez puso en pista a Parham, Lobaco, Nwaokorie, Faure y Duscack. El inicio fue tan veloz como dubitativo, con ambos equipos corriendo más que pensando, y ejecutando peor de lo que necesitaban. El Hestia buscó desde el primer momento a Littleson como foco ofensivo, mientras Sola asumía el desgaste sobre Parham, pero la falta de fluidez y el desacierto exterior comenzaron a marcar el ritmo.
Oviedo, a pesar de no dominar el juego interior, encontró pronto su tabla de salvación: el triple. Y de la mano de un imperial Raúl Lobaco —5 de 8 triples en la noche— abrió la vía y la sostuvo con una eficacia impecable, bien acompañado por Parham y Townes, firmando un 6 de 8 desde el perímetro que condicionó todo el cuarto.
El Hestia, sostenido por el rebote y el trabajo defensivo, compitió bien, pero cerró por detrás (17-21) ante un rival que, sin excesivo volumen interior, castigaba cada desajuste defensivo perimetral.
Básquet control
El segundo cuarto cambió el pulso del partido. Sola abrió con decisión, Schott levantó a Bintalfa con un tapón descomunal y Cone igualó el marcador, activando definitivamente a un equipo que empezó a picar piedra en defensa. El partido se embarró, se volvió incómodo, pero ahí Hestia encontró su terreno.
Fer Zurbriggen bajó revoluciones al ritmo cardiaco del encuentro, ordenó el juego y colocó el partido donde más le convenía a los suyos, mientras Littleson, el mejor del cuadro local de nuevo, comenzaba a desequilibrar absorbiendo contactos y anotando canastas imposibles. Lobo aportaba energía desde la segunda unidad y Arteaga apareció en pista, haciendo notar su presencia en la pintura.
Así el equipo subió líneas, generando pérdidas y segundas opciones que permitieron abrir la primera ventaja seria (32-27). Oviedo, que seguía viviendo del triple, encontró respuesta en la rotación de Calvin Hermanson para frenar el impacto, pero el parcial (22-13) reflejaba un cambio claro: el Hestia imponía defensa, rebote y ritmo. Por lo tanto, se marcha arriba (39-34) al descanso.
Cambio de tercio
El regreso de vestuarios trajo un partido más trabado, de pulso corto y anotación mínima. Oviedo salió con toda su artillería y recortó pronto, mientras el Hestia comenzaba a atascarse en ataque. En ese escenario, Littleson —quien sino— asumió responsabilidades, alternando juego exterior y poste bajo para sostener al equipo, mientras Schott castigaba segundas opciones y el rebote seguía siendo el ancla menorquina.
La dupla Parham-Townes generaba problemas constantes y el partido entró en un intercambio continuo donde nadie conseguía romper. La tercera falta de Parham, provocada por la insistencia de Zurbriggen, marcó un punto táctico relevante, pero Oviedo mantuvo el pulso. Sin acierto exterior y con el juego cada vez más físico, el cuarto se cerró con empate (51-51) y la sensación de que todo se decidiría desde el control de las emociones en los momentos calientes.
Básquet control
El último cuarto confirmó esa intuición. Tensión máxima desde el inicio, con dos faltas duras sobre Fer Zurbriggen que encendieron a la grada. Faure adelantó a Oviedo, Spencer respondió, y el intercambio se volvió constante.
Fynn Schott sumó tras asistencia de Fer, pero el triple de Nwaokorie devolvía la ventaja visitante en un partido en el que ya contaba hasta el más mínimo detalle. La rotación interior se condicionó con las faltas y Rodríguez encontró una vía con la movilidad de Cosialls en posición de ‘5’ jugando muy abierto y castigando la movilidad defensiva del Hestia. Zamora paró el partido, introdujo ajustes y la defensa zonal frenó momentáneamente a Oviedo, pero el desenlace se decidió donde había empezado: en el triple.
Lobaco rompió la zona, Lobo respondió con un zarpazo, pero Hermanson volvió a golpear desde fuera en el momento más caliente del choque (64-68). Una falta de Spencer terminó de inclinar la balanza (64-70) y, aunque Sola intentó sostener desde el esfuerzo, Parham lo evitó de nuevo desde el triple y completó un partido incontenible para Menorca con 13 puntos y 8 asistencias.
El Hestia ya no encontró el acierto necesario para revertir la situación. El 65-72 final reflejó un partido igualado durante muchos minutos, pero decidido por la eficacia visitante en los momentos clave. Se salvó el average, pero no el partido. El Hestia compitió desde la defensa y el rebote, pero un Oviedo más frío y, sobre todo, eficaz, encontró en el triple la llave de un partido que se decidió en los detalles.
Mal partido otra vez por parte del Hestia. Desde la marcha de McFaden el equipo no es el mismo. Muy mal porcentaje en tiro de 3. Ni hablar del tiro libre. Asi es muy dificil ganar. Algunos jugadores han bajado su rendimiento en los ultimos partidos. Más parece el equipo de los primeros partidos de liga que el equipo que nos hizo disfrutar durante muchas semanas. Respecto al tono fisico, como dice Yano, tambien yo veo al equipo por debajo de como deberian estar a estas alturas de temporada. En fin, estamos entrando en una mala dinamica que hay que cambiar cuanto antes. Nos vemos el sabado en Bintaufa. A por El Tizona Burgos. Amunt Menorca...