El aciago mes de marzo en clave Hestia, saldado finalmente con cuatro derrotas en cinco partidos, ha dejado una sensación agria en el aficionado. La nula puntería en ataque no se ha visto compensada por las buenas prestaciones defensivas.
La pólvora de la que venía haciendo gala el equipo insular durante toda la temporada parece haberse mojado con la salida de Thad McFadden. Los datos así lo avalan, tal y como publicaba «Es Diari» la semana pasada, señalando que el Hestia anota de media siete puntos menos que con el estadounidense en sus filas. Esos mismos datos también reflejan que el rendimiento defensivo se mantiene intacto en esta mala racha.
Es por ello que el entrenador del conjunto insular, Javi Zamora, ha apelado a esa competitividad atrás para levantar la mala dinámica. «Cuando los partidos se aprietan, cuando estás viendo que tiras abierto y no encuentras acierto, como el otro día o como nos pasó en Zamora en un rato que estuvimos jugando y compartiendo muy bien el balón, en el que Adams (Sola) tuvo tres o cuatro tiros abiertos y no entraban... Cuando estás trabajando con tanta intensidad, tanta concentración y tan duro atrás, vas adelante y no metes, es difícil. Te viene esa frustración», explica el preparador recordando los últimos episodios vividos.
Que la suerte llegue trabajando
«Muchas veces se dice que cuando entran los tiros, defiendes mejor. Nosotros intentamos defender mejor cuando no nos entran para tratar de estar al nivel competitivo del rival y eso genera cierta frustración», continúa ahondando el técnico del combinado menorquín. «Yo creo que no hay que volverse locos con este tema. En Zamora hicimos 20 de 70 y el otro día fallamos un montón de tiros abiertos. Puedo recordar los de Jaume (Lobo), Adams, Edgar (Vicedo), uno que tuvo Fernando (Zurbriggen) en la primera parte en el que se confundieron en una rotación y tiró completamente solo, Jalen (Cone) después de una finta...», enumera Javi Zamora.
«No estamos en un momento de gran acierto y lo que tenemos que intentar es poner el foco en las cosas que dependen de nosotros. Evidentemente, todos los jugadores que tenemos, cuando tiran, quieren meter. Y su entrenador quiere que la metan. Hay que poner el foco en otras cosas y mejorar otras parcelas para que cuando nos llegue el acierto nos pille bien preparados y con opciones de ganar», sentencia el preparador.
Trabajo a nivel mental
La frustración que se genera en esas situaciones de lanzamientos abiertos se hace aún más notoria cuando el Hestia acude a la línea de tiros libres, habiendo encestado 13 de 20 frente a Zamora y registrado un escaso 10 de 19 contra Oviedo.
Uno de los jugadores marcados por la ansiedad desde el 4,70 es un Fynn Schott que recibió un gran cariño por parte de su entrenador durante el lanzamiento de los mismos. Zamora, que lleva meses realizando un trabajo específico con el joven austriaco, no tiene dudas acerca de su muñeca. «Fynn es un jugador que ya presentaba este aspecto de mejora cuando lo fichamos. Cuando hablamos de jugadores tan jóvenes, como él que tiene 19 años, no es una problemática, sino un aspecto de mejora en el tema de los tiros libres», recalca el director técnico de la entidad radicada en Bintalfa.
«Pero él tiene muy buena mano y muy buen gesto. Entonces, estamos trabajando mucho ese aspecto mental. El otro día falló alguno consecutivo y lo que hice es tratar de animarle en el sentido de que volviese aquí, al pabellón en el que se pasa horas y horas entrenando esa situación», explica sobre ese momento del último partido.
«Estamos metiendo muchas horas en esos tiros libres. Además, ya entrenando se muestra muy solvente. Es capaz de hacer series de consecutivos con mucha solvencia y el ambiente, el escenario y los momentos de los partidos evidentemente le pesan más que a Clevin Hannah o a Thad McFadden», manifiesta con naturalidad Javi Zamora sobre el pívot.
«Es un jugador que con el paso de los años va a ir mejorando y acabará siendo un muy buen tirador de tiros libres e incluso podrá abrir el campo. Pero tiene 19 años y probablemente esté entre los tres o cuatro jugadores más jóvenes con más impacto y presencia en minutos», culmina.