Qué importantes son los contextos cuando toca evaluar victorias, sobre todo en las horas previas a un partido. Con la clasificación en la mano, cualquier mortal pensaría que Grupo Ureta Tizona Burgos llega a este duelo con una necesidad mayor respecto a Hestia Menorca. Sin embargo, las urgencias son parejas pese a que los escenarios sean completamente opuestos.
Por un lado, los burgaleses empiezan a jugar contra el calendario con el objetivo de salvar la categoría, mientras que los menorquines necesitan recuperar la sonrisa tras tres derrotas consecutivas. La última, ante un Oviedo que no queda tan lejos de Tizona en cuanto a ritmo se refiere.
Los burgaleses son el cuarto equipo en ritmo de la liga, detrás de los asturianos. Curioso calendario el que se le ha quedado al equipo de Javi Zamora que, como curiosidad, va a jugar contra tres equipos del top 5 en ritmo en tres jornadas consecutivas —Oviedo la semana pasada, Tizona y Caja Rural CB Zamora—. Podríamos decir que la temporada de Hestia Menorca en este tramo final es una cuestión de ritmo. Ya en la ida se vio a un Tizona alegre, propositivo y con iniciativa. Sin embargo, no lograron superar a un Hestia coral, contundente y sólido en defensa.
En este último factor reside una de las claves: los menorquines son el séptimo equipo en eficiencia defensiva, mientras que los burgaleses son últimos. Los de Javi Zamora, además, han destacado por su porcentaje de pérdidas que fuerza al equipo rival (16,9 por ciento), aspecto en el que los burgaleses sufren —cuarto equipo de la categoría en pérdidas de balón—. El plan de partido pasa por controlar la cadencia del encuentro de forma similar a la primera parte ante el conjunto ovetense.
No obstante, la llegada de Nuga le ha dotado a Tizona de un recurso más en el juego exterior a partir del bote, una de las carencias del equipo de DenÍs Pombar, sustituto de Jordi Juste en el banquillo burgalés tras su destitución. No ha sido el único cambio en clave Tizona, que esta semana ha anunciado la llegada de Czerapowicz. Un viejo conocido que llega para aportar tiro exterior, rebote e intercambiabilidad en un conjunto que parece haber encontrado un sistema a través de tres pequeños, un interior móvil como Zidek empastando con un Brown en progresión. Sumar a la ecuación un jugador de la talla del sueco sube el suelo del equipo.
También se espera que sume otro escandinavo como Tobias Rotegård, que aterriza en la Isla con el objetivo de hacer olvidar el hueco que ha dejado un McFadden que, precisamente, fue determinante en la victoria en El Plantío con una aportación de 22 puntos y un 6/12 en tiros de tres para 22 créditos de valoración. La integración del noruego en el sistema del equipo de Javier Zamora viene marcada por su capacidad a la hora de abrir el campo y poder seguir aportando en esos grandes guarismos en los que se mueve el Hestia desde la línea de tres puntos.