Los embajadores del ciclismo menorquín fuera de nuestra Isla van despejando sus futuros de cara a esta próxima e inminente temporada 2026 y uno de los últimos en anunciar dónde correrá este año es el ciclista de Ciutadella, Francesc Barber, quien en plena metamorfosis y para encarar su primer año en élite, da carpetazo y cambia de equipo y de disciplina, enrolándose en el Illes Balears Arabay Cycling Team y pasándose de una BTT que tantas alegrías le ha otorgado, a la carretera, tan nueva como ilusionante para él.
Barber reconocía a «Es Diari» sentirse, «muy contento con mi fichaje; un equipo cercano, que ha crecido bastante en los últimos años y que me ha dado la oportunidad de poder entrar en el mundo de la carretera y directamente poder estar en carreras profesionales», se congratulaba ayer Barber, quien para resumir su etapa sub23 de menos a más, no quiere usar la palabra decepción. «Sí una etapa de altos y bajos. Pero sí es verdad que mi último año fue el más duro mentalmente, con pocos buenos resultados y bastantes contratiempos a nivel de salud física que me privaron de completar un calendario internacional completo». Pasando página, Barber nos explica a este diario el por qué del paso de BTT a carretera. «Siempre me pasó por la cabeza pero que no encontraba la forma de combinarlo o encajarlo con mi situación en MTB. Al final tienes que enfocarte en una única cosa si quieres sacar tu máximo», analiza, viendo el insular como ahora, «ha llegado un punto en el que cierro un ciclo, mi etapa sub23, de cuatro años centrado al cien por cien en competir en Copa del Mundo, Europeos y Mundiales. Y ahora con el paso a élite, y mi visión a futuro, creo que es el momento correcto para dar el cambio y probar; a ver hasta dónde puedo llegar», decía ayer en voz alta.
El ciutadellenc, que en categorías inferiores hizo puntualmente algo de carretera a nivel nacional, avisa que son disciplinas, «muy diferentes. En MTB compites solo para ti, es muy individual e influye mucho la técnica. En carretera son esfuerzos mucho mas largos, de muchas horas y varios días seguidos. Compites conjuntamente con un equipo, con compañeros y la estrategia es muy importante», avisa, reconociendo que el cambio de disciplina, «en parte», viene tras no explotar en la mountain bike este último año. «Toca ser realista y para poder competir en buenas condiciones y con oportunidades de ser competitivo en élite en Copa del Mundo de MTB hay que subir desde sub23 con grandes resultados y muchos puntos. Sino es muy complicado tener opciones y salir desde atrás lo hace casi imposible».
El ciutadellenc, además, admite que su paso a la ruta le crea cierta incertidumbre, «y de momento no sé que esperarme. Creo que mi primer objetivo es situarme y aprender en las carreras. Poder ayudar al equipo en todo lo posible, sobretodo en terreno duro y montaña», vaticina, teniendo muy claro Barber que ser profesional, «es muy difícil en cualquier disciplina. Hay mucha gente muy buena que busca lo mismo que tú. En carretera hay más equipos y más corredores y si llegas a ser muy bueno, el techo económico es más alto todo lo que mueve el mundo de la carretera».
¿Quién dijo miedo?
Un Barber que acomodado en la BTT admite que el cambio, «me da respeto. Sobretodo el hecho de rodar en un pelotón profesional a grandes velocidades. Al final es un cambio de disciplina y supone muchas diferencias a lo que acostumbrado pero es lo que también me da muchas ganas de afrontar».
Enhorabuena a todos y en especial a "Sin"